“Si el 80% de los adolescentes usa preservativos, ¿por qué se producen embarazos?”

Adriana Álvarez es médica y coordinadora del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable del Ministerio de Salud la Nación. En la siguiente entrevista analiza las causas del embarazo adolescente, cómo están trabajando desde el Ministerio de Salud para reducir los índices y cuáles son los desafíos. Desde su punto de vista, la fecundidad precoz (10 a 14 años) está originada en el abuso sexual, mientras que en el resto de las adolescentes se observa una dificultad del Estado para generar conciencia en relación a los derechos sexuales y reproductivos y adherencia sobre los métodos anticonceptivos.

alv3Por Sarah Babiker

-COMUNICAR IGUALDAD- En noviembre del año 2013, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) presentó un informe sobre embarazo adolescente alertando que su incidencia había aumentado en la Argentina en la última década. ¿Desde el Ministerio manejan las mismas cifras?

– Si se evalúa la tendencia y la fecundidad de todas las niñas y adolescentes, vamos a ver que desde el ‘80 empieza a ascender, después se mantiene estable durante 20 años hasta el 2003, y a partir de ese año empieza a aumentar nuevamente hasta llegar al 2010 a 1,9 hijos por cada 1000 niñas y 68’4 hijos cada mil  adolescentes. ¿Que existió un aumento? Sí, es leve pero ha existido un aumento. En ese aumento el problema está en que también se ha dado porque se ha movido [ascendentemente]  la tasa de fecundidad precoz, de 10 a 14 años.

-¿Qué causas creen que están detrás de este aumento?

-Yo creo que la fecundidad  precoz se debe a un tema de abuso. El resto es quizás porque todavía falta que lleguemos a la población, porque hace falta ese trabajo en terreno, comunitario, con la adolescente para bajar los mitos que hay respecto a los métodos contraceptivos. Además la población adolescente, según la Encuesta Nacional de Salud Sexual y Reproductiva que realizamos desde el Ministerio, tiene una edad de inicio de las relaciones sexuales alrededor de los 15 años. Lo llamativo es que más del 80% de estas adolescentes mujeres, y más del 89% de los varones, usaron preservativo en su primera relación sexual, o usaron algún tipo de método anticonceptivo. Entonces la pregunta está en porqué después se produjo el embarazo.

Tenemos un grupo importante entre las adolescentes que han tenido un hijo y que no habían planificado su embarazo. Ahí vemos que hay mucha responsabilidad del sector salud porque esa adolescente no pudo llegar, porque no tuvo la información, porque no tuvo la consejería adecuada… Creo que la información la tuvo porque la encuesta dice que más del 90% de los adolescentes tuvieron la información, pero creo que la información no es suficiente, la información del adolescente la saca de diferentes vías, internet, sus padres, los amigos, quizás de la escuela, pero quizás no ha tenido una asesoría adecuada para tener adherencia al método.

Yo creo que lo que falla es la adherencia al método, porque una chica durante dos meses quizás tomó la píldora y al tercer mes no la pudo conseguir porque ha habido alguna barrera para llegar al centro de salud, o haya sido el mismo centro de salud la barrera… todavía, a pesar de todo el trabajo que venimos haciendo desde el Ministerio de Salud para bajar la barrera.  A eso es a lo que estamos apuntando, porque hace 10 años que tenemos una canasta de anticonceptivos que son gratuitos y que están disponibles, que ya no hay problema de logística, no hay problema de cantidades, hemos mejorado los registros, hemos mejorado el acceso. Al comienzo creo que se les exigía DNI y un poco más que vaya con la mamá o el papá; pero se trabaja fuertemente el tema del derecho, el tema del acceso a partir de qué edad, se trabaja en la autonomía reproductiva de niño niña y adolescente, pero así y todo…

-¿Tiene el Programa Nacional alguna estrategia de acción particular frente al embarazo entre 10 y 14 años?alv1

Creo que el mayor trabajo para este tema es hacer una promoción de la prevención y sobre todo acompañar en las capacitaciones a los docentes para lo que es fecundidad precoz. También estamos trabajando con la familia, llegando a territorio con los promotores de salud. Hay muchas familias en las que el abuso sexual existe y es la misma mamá o el mismo adulto mayor que no se anima  a denunciar, porque está sola porque no es fácil trabajar este tema; entonces no solamente estamos trabajando articulando con educación sino desde salud estamos trabajando en hacer talleres de promoción y de prevención en salud sexual y salud reproductivo y ahí trabajamos el abuso, la violencia, todos estos temas.

Sabemos que en los niños y las niñas hasta los 13 años existe lo que se denomina como indemnidad sexual  y el abuso se denuncia, como política pública no solo trabaja el sector salud en este tema, lo trabaja justicia, servicios sociales, desde adolescencia y niñez, el Consejo Nacional de Mujer, hay muchos actores implicados. Por lo general cuando se trata de abuso sexual infantil, la mayoría son intrafamiliares, o por parte de personas conocidas, es un tema a trabajar con una impronta social muy grande.  Muchas veces el medio que detecta este tema es educación. A veces salud lo detecta porque se ha producido un embarazo.

Nosotros desde el área de salud como política venimos trabajando con la interrupción legal del embarazo (ILE), que es en estos casos, con una niñita de 11 años, que hay que considerar que se trata de una relación no consentida. Desde salud hay un equipo interdisciplinario de psicólogos, de trabajadores sociales, de médicos para que se pueda trabajar si se toma la decisión de interrumpir y ahí también se hace el acompañamiento, o puede darlo en adopción. En el caso de ser menor tiene que acompañarle un adulto porque el consentimiento en la ILE es así.

alv-¿Cuáles son los principales desafíos respecto al embarazo entre las adolescentes de 15 a 19 años?

-Desde la visión de salud, lo que sí es alarmante es cuando en este grupo etario de adolescentes tenemos dos o tres embarazos. Cuando revisamos el censo y vemos que hay adolescentes que ya tienen tres hijos y no han cumplido los 18 años ahí sí está la responsabilidad, porque esta adolescente pasó por salud a hacerse los controles, vino a parir, se fue de alta y no pudimos detectar en ella o hacer una consejería como corresponde o ver cuál era el causal por el cual esta adolescente se vuelve a quedar embarazada. Creo que nadie se sienta a hablar con los adolescentes, no nos preguntamos por qué ese adolescente llegó a eso sin quererlo, sin desearlo, en gran medida por desinformación y también porque no pudo tener acceso a los métodos anticonceptivos seguros, efectivos, eficientes. Desde el Programa apuntamos a que a esa adolescente que ya haya tenido un evento obstétrico  se le pueda ofrecer y trabajar los métodos de larga duración. Nosotras decimos que el mejor método para las adolescentes son los de larga duración: el DIU, que dura entre 5 y 10 años, y el implante que dura 3 años. Para abordar esta problemática compramos implantes subcutáneos dirigidos a esta población, los estamos entregando y trabajando con capacitaciones. Para la adolescente ponerse un implante es como colocarse un piercing, es una práctica poco cruenta, con una intervención pequeña, no hay manipulaciones genitales, cosa que es importante. Creemos que hay que trabajar fuertemente porque lo que vemos es que han iniciado con un método, la mayoría con píldora en su primera relación, y después tenemos la tasa que tenemos. Allí tenemos que tener la sintonía fina y apuntar a ese dato porque hay que ir a buscarlas, con los promotores de salud, con los actores comunitarios. Yo creo que la gran estrategia para trabajar todos estos temas de salud sexual y reproductiva debe ser fortalecer la asistencia primaria de salud porque cuando llegó al hospital es porque ya llegó a parir con un embarazo o con un aborto en curso.

-Además de los métodos anticonceptivos de larga duración, ¿cuál es el lugar del anticonceptivo hormonal de emergencia?

 –Creo que ése es uno de los desafíos principales: la tasa de uso del anticonceptivo hormonal de emergencia en el 2007 era de un 7%  y ahora aumentó a algo menos de un 10%. Si hay algo que está probado, que ha contribuido a disminuir las tasas de morbimortalidad materna y el aborto inseguro, es trabajar con este anticonceptivo. A nosotros nos llevó muchos años instalarlo y ahora está mayoritariamente disponible, así y todo hay en algunos lugares donde cuesta trabajar con esto, porque hay un millón de mitos detrás de este anticonceptivo.

Nota central:

Embarazo adolescente en Argentina: dificultad en el acceso a los derechos

 

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