Se hizo una vez más el Encuentro Nacional de Mujeres, entres consensos y disensos

El pasado fin de semana fue realizado en Salta el XXIX Encuentro Nacional de Mujeres, una cita del movimiento de mujeres de Argentina que se repite ininterrumpidamente desde 1986 como una gesta sin comparación en otros países. 40 mil mujeres de todo el país se reunieron tres días a debatir, consensuar y disentir sobre todos los temas que atraviesan las cuestiones de género. Aunque el Encuentro fue recibido por algunos medios de comunicación de Salta como si llegaran hordas descontroladas, las reuniones y marchas transcurrieron a lo largo de tres días sin conflicto y también sin lograr la mirada mediática que debería suscitar la movilización de esa cantidad de personas reclamando por sus derechos.

Por Sarah Babiker, desde Salta

COMUNICAR IGUALDAD- 40 mil mujeres se reunieron en Salta el pasado fin de semana para compartir, debatir y luchar por sus derechos en la XXIX edición del Encuentro Nacional de Mujeres. Las participantes discutieron sobre mujeres y violencia, política, aborto, sexualidades, trabajo, medio ambiente, organización barrial entre las decenas de talleres temáticos previstos y disfrutaron de numerosas actividades culturales. Finalmente se marchó por la ciudad manifestándose numerosas agrupaciones ante la Catedral, tras salir del recorrido acordado por la comisión coordinadora con las autoridades locales. El XXX Encuentro Nacional de Mujeres tendrá lugar en Mar del Plata en 2015.

Son más de las 10 de la noche, la marcha ha sido muy larga, frente a la Catedral de Salta queda un grupo reducido de mujeres que lee un comunicado ante el cordón de cansados cristianos que, parados delante de las verjas de seguridad cumplen con la misión de “defender la iglesia” de las mujeres que la vienen “acechando” desde hace dos horas. Detrás de la estructura metálica, con expresión impertérrita, vigila una nutrida fila de policías.

En grupos, las mujeres –también cansadas- se distribuyen por la central plaza del 9 de Julio, centro de la ciudad y también del Encuentro, donde artesanas y militantes, manteros de la zona y agrupaciones políticas pasaron el fin de semana vendiendo llamas de peluche, pullovers andinos, libros feministas, camisetas con reivindicativas frases y un sinfín de mercadería que algunas mujeres curiosean entre taller y taller, actividad y actividad. El ENM está ya pronto a su fin, toca relajarse después de horas caminando por la ciudad, cantando por el derecho al aborto, contra el patriarcado, contra la reforma del Código Civil, por el derecho al propio cuerpo, a vivir sin violencia, en decenas de canciones diversas y ocurrentes que emanaran sin descanso de los megáfonos para ser replicadas por cada agrupación.

Sobre una zona elevada del pasto una muchachita embutida en un principesco vestido de quinceañera posa con un peinado perfecto y una sonrisa perfecta, como en un plano paralelo a la poco habitual estampa de la plaza. El fotógrafo se esfuerza por enfocar lo que importa, la producida joven y atrás la mitad superior de la catedral iluminada. La escena parece irresistible para muchas de las mujeres presentes, todas muñidas de cámaras y celulares se ponen tras el fotógrafo ansiosas por inmortalizar lo que el fotógrafo desea ocultar: la perfecta quinceañera rodeada de mujeres imperfectas, reales, luchadoras, que vienen de cantar y bailar delante de la catedral por sus derechos. Primero son dos de ellas las que piden salir en la foto, al final son más de 20 las que deciden inmortalizarse con la joven que no pierde su fotogénica sonrisa. “Mujer escucha, únete a la lucha” gritan, mientras algunas enseñan sus pechos. Ya en la retirada, le cantan a la muchacha el cumpleaños feliz.

Al día siguiente los medios dijeron que hubo enfrentamientos y seguramente alguno habría, pues no faltaron momentos fuertes, como la performance del Socorro Rosa donde una virgen en zancos embarazada abortaba, el todo concluyendo en una hoguera. También tetas al aire y los cánticos de siempre contra la Iglesia Católica. Como también toda una campaña de tensión propiciada por lo más conservador y reaccionario de Salta con algunos medios de comunicación a la cabeza, como el Intransigente y sus apocalípticas notas.

Consensos y disensos

Pero sobretodo en Salta, la tarde del 12 de octubre, y el día antes y el día después se veían expresiones curiosas y perplejas.  En la marcha que comenzó en el Parque San Martín, alejada del centro y que debía continuar por fuera del casco histórico, familias observaban atentamente la larga columna de mujeres que casi rodeaba el recinto,  por encima de las banderas las cabinas del teleférico que sube al cerro San Bernardo contaban con una perspectiva privilegiada del río de banderas y colores que se aprestaba a recorrer la ciudad. En un local turístico un afiche anunciaba que estaría cerrado por motivo de la marcha, sus responsables se unían a la lucha contra la violencia hacia las mujeres, explicaba. “Algunas van con los pechos al aire”, le comentaba una nena a dos señoras a unos metros del negocio, “y van así”, graficaba, “agarradas de las manos para que no se escape nadie”.

Y sí, el tema de seguridad era importante, al ambiente hostil que se esperaba se añadía el que muchas agrupaciones habían decidido trascender el recorrido acordado por la comisión organizadora para hacer oír su voz en la Legislatura y, justamente, en la Catedral, el punto álgido donde se escenifica el tradicional choque entre los derechos de las mujeres y los dogmas patriarcales de la Iglesia Católica.

No fue la marcha el único marco en el que se expresaron los disensos: en los numerosos talleres se evidenció como todos los años que las mujeres no necesariamente se ponen de acuerdo en torno a sus derechos. Así lo pudieron vivenciar las coordinadoras de los talleres, muchas de ellas estudiantes en prácticas sin experiencia previa en otros encuentros, que fueron testigos del choque de diagnósticos entre oficialistas y agrupaciones de izquierda sobre todo lo referente a políticas públicas, o de las tensiones generadas por la presencia de católicas en los espacios de discusión sobre aborto. Por no hablar de la reforma del Código Civil y las consecuencias que tiene para sus mujeres firmantes el haber avalado un artículo 19 que señala el momento de la concepción como principio de la existencia.

Divisiones que se pusieron de manifiesto también en el Estadio Delmi, durante la apertura, cuando las participantes de los partidos de izquierda mantuvieron sus banderas en alto impidiendo la visión al resto de las asistentes, o interrumpieron con sus cánticos las actividades propuestas por la organización. Y ¿cómo no?  También durante el cierre, en el que Mar del Plata se impuso como próxima sede a Capital Federal y a Chaco en un debate que puso en evidencia la dificultad para entenderse en la diferencia, con kirchneristas abucheando la presentación de la candidatura de Capital defendida por los partidos de izquierda o estos mismos partidos de izquierda marchándose del estadio durante la exposición de la candidatura chaqueña, provocando la indignación de las ponentes.

Y sin embargo, más allá de los disensos internos y los obstáculos externos, de los cientos de mujeres que se quedaron varadas en Capital Federal y la Plata antes del encuentro cuando los 15 micros que habían contratado no aparecieron, de las dificultades para acoger a las participantes que tuvieron que pernoctar en escuelas alejadas del centro, dado que las centrales pertenecen en su mayoría a la Iglesia, de los carteles blancos y rosas distribuidos por todas partes  alertando a la población contra esas miles de mujeres peligrosas dispuestas a arrasar con la ciudad, una vez más, a pesar de todo se pudo corear, esta vez sí al unísono eso de que “qué momento, qué momento, a pesar de todo les hicimos el encuentro”.

Fotos: Sarah Babiker

Notas relacionadas:

Conclusiones del ENM 2014: legalización del aborto y declaración de emergencia en violencia

“El Encuentro logró que el género ingrese a la agenda pública de Salta”

1 Comentario

  1. Alejandra Zacarías:

    excelente crónica, muy completa, felicitaciones!!!

Post a Comment

*
* (will not be published)