Debate parlamentario por la legalización del aborto: “Nunca habíamos llegado tan lejos”

El pasado martes 4 de noviembre, la Comisión de Legislación Penal de la Cámara Baja estaba convocada para debatir el Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Libre, Seguro y Gratuito. La convocatoria era fruto de la presión de las organizaciones pro elección y algunxs diputadxs firmantes del proyecto de ley. Se perseguía obtener un dictamen positivo, necesario junto a los de las comisiones de Acción Social y Salud y Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia para que el proyecto se tratara en el recinto. Una polémica decisión sobre el quórum por parte de la presidenta de la Comisión, Patricia Bullrich, frustró esta estrategia, cerrándose el debate, que duró cinco horas, sin dictamen. A pesar de la frustración – y del enojo con lxs diputadxs firmantes que no se hicieron presentes- desde la Campaña Nacional analizan que nunca se había llegado tan lejos en el Parlamento. Será cuestión de seguir insistiendo…

Por Sarah Babiker

COMUNICAR IGUALDAD– ¿Habrá quórum? ¿No habrá quórum? ¿Se hará el debate? ¿Podremos pasar? Las dudas eran muchas poco antes de las 17:30 entre las mujeres que se agolpaban ante la puerta del Anexo de la Cámara de Diputados: activistas de la campaña, de los partidos de izquierda, oficialistas, mujeres sobretodo curtidas en esta lucha que año tras año es esquivada por el Estado y que esperaban poder acceder a la Comisión de Legislación Penal de la Cámara Baja para discutir sobre el proyecto de legalización del acceso al aborto que la Campaña ha presentado 5 veces desde el 2007, y que nunca logró llegar al recinto.

La propuesta, que plantea legalizar la interrupción del embarazo hasta la semana 12 y más allá de ese plazo en casos de violación, malformaciones genéticas graves y riesgo para la salud o la vida de la mujer contaba con la firma de 69 diputadxs, 15 de ellxs miembrxs de la Comisión. Con un total de 31 diputadxs en la Comisión, era en este marco, frente a las otras dos comisiones implicadas, en el que se contaba con más chances de recibir un dictamen positivo, si lxs firmantes se presentaban, si algunxs no firmantes se demostraban favorables, si había quórum… muchos condicionantes que debían de alinearse.

El ánimo era pesimista, pero al final se pudo entrar, entre apretones y cierto caos. La Comisión se había trasladado a una sala de mayores dimensiones dado el amplio público. Asombrado, un empleado del Congreso preguntaba, apuntando al exterior, “¿por qué es ese quilombo de afuera?”, “por lo que se va a hablar acá dentro” le aclaraba un compañero. Ahí dentro, defensorxs y retractorxs del proyecto eran preventivamente divididos a un lado y otro de la sala, mientras que en la calle un cordón policial no tardaría en situarse entre ambas militancias. La sesión fue inaugurada por la presidenta de la comisión Patricia Bullrich, poco feliz con las circunstancias. A esas alturas de la jornada sus sentimientos ya eran públicos.

Bullrich y la oportunidad del debate

Y es que la diputada del PRO, mediante una carta abierta, había manifestado previamente su disconformidad con la convocatoria, aduciendo que ésta era producto de una “emboscada” sufrida el 30 de septiembre cuando: “Grupos proabortistas, apoyados por diputados que concurrieron a la comisión, quisieron imponerme en el temario el tratamiento del tema y sacar en esa misma reunión un dictamen favorable. Se confabularon para ir a la reunión, que durante meses no tuvo quorum, habían planificado todo en silencio, sin avisarme, y a espaldas de la sociedad.” Entonces, aducía, para evitar “sacar dictamen en la clandestinidad de la sociedad” negoció convocar la comisión el 4 de noviembre. En la carta denunciaba lo “inoportuno” de abordar este tema con lo que calificaba como trámite “exprés”. También negaba contundente la existencia de un pacto entre PRO y oficialismo para que no se emitiera un dictamen. (http://storify.com/PolArg2015/patricia-bullrich-contra-el-aborto/embed?border=false)

Tampoco la diputada nacional por San Luis Ivana Bianchi del partido Compromiso Federal consideró oportuno que se diese el debate en ese marco y sin contar con las otras comisiones. Denunció además que el debate se hiciera de espaldas a otras provincias, sin inclusión federal. “¿Es un tema de la agenda de los argentinos tratar el aborto de esta manera?” se preguntaba la diputada macrista contraria al proyecto Cynthia Hotton.

Pero ni mucho menos las voces que se alzaron fueron solo en contra del debate. Victoria Donda, del Frente Amplio Progresista, manifestó la necesidad de que el Congreso discuta finalmente “un proyecto que ha sido presentado varias veces y que tiene el acompañamiento de 70 firmas de diputados y diputadas” e insistió así mismo en la urgencia de obtener un dictamen positivo de la comisión antes del 20 de noviembre sin necesidad de esperar al plenario. También desde la izquierda Nicolás Del Caño del PTS hizo un llamamiento para que los firmantes trabajen en sus bloques con el fin de aprobar la ley este año. El diputado Radical Manuel Garrido y el oficialista Leonardo Grosso también redundaron en la oportunidad del debate recordando éste último que lejos de ser un debate a “espaldas de la sociedad” es una demanda de muchos años en los movimientos de mujeres. Además, en respuesta a Bianchi, recordó que la Campaña Nacional incluye a más de 350 asociaciones de todo el país, por lo que se destaca el carácter federal del reclamo. Por último, la kirchnerista Mara Brawer le recordó a Bullrich que ella misma había presentado un proyecto de ley para despenalizar el aborto, 20 años atrás.

Cruce de argumentos

Pero no solo lxs diputadxs hablaron, numerosxs oradorxs habían sido invitados a defender posturas a favor y en contra del proyecto de ley. Los argumentos contrarios, respaldados por un par de docenas de personas que aplaudían fervorosamente algunas intervenciones y que exhibieron fotos de bebés blanquitos y sonrientes, partían de la defensa de la vida desde la concepción, amparándose en cierta lectura de los tratados internacionales, incluían la lógica biologicista de la discusión con complejas reflexiones sobre la humanidad de las células o el ADN, identificando, como hizo el escribano Sergio Maculan, al aborto con el genocidio. Por otra parte, lxs oradorxs anti elección, explicitaban mucha preocupación por las mujeres y presentaban variopintas estadísticas sobre las consecuencias psicológicas del aborto, denunciando la falta de apoyo a las madres. “El problema no es el aborto, es la pobreza” afirmaba en este sentido la diputada Hotton, quien llamó a buscar soluciones creativas para evitar que las mujeres pobres tengan que abortar y proteger así la vida del nascituro. Las activistas que apoyaban el proyecto tuvieron que auto contenerse entre ellas perplejas ante algunas de estas declaraciones.

La tensión igualmente se dio cuando la militante por el derecho a decidir Araceli Ferreyra, del FPV arremetió contra la iglesia católica, los curas pedófilos, y las mujeres de los católicos que abortan. La bronca aumentó de temperatura, amenazando la presidenta de la Comisión con echar al público. Ya eran varias horas de debate y los ánimos estaban caldeados. “Bajo ningún concepto voy a permitir que nos llamen genocidas” espetó por su parte el diputado de FPV Horacio Pietragalla, hijo de desaparecidos, ante el argumento de que el aborto es un genocidio de nascituro. “A mí también me gustan mucho los bebés como los de sus fotos” dijo el legislador “el momento más feliz de mi vida fue cuando nació mi hija, ahora quiero que ella pueda decidir”. Concluyó entre aplausos.

Hay mujeres que no han decidido ser madres y hay que respetar esa decisión” coincidió la lideresa de Católicas por el Derecho a Decidir, Marta Alanis, integrante de la Campaña, “las que tienen dinero pueden optar por el aborto seguro, las que no lo tienen, aborto de riesgo”. Por ello insistió en la necesidad de que el Estado acompañe a las mujeres en esa decisión evitando que tengan que abortar en la clandestinidad. “Lo que tenemos ahora es una ley punitiva que no es eficaz, no hay penas por abortos, es una norma que no se aplica” apuntaba la diputada del Frente Amplio Progresista Maria Elena Barbagelata. La veterana abogada Nelly Minyersky se presentó optimista: “No tengo ninguna duda de que el aborto se va a legalizar en la Argentina” afirmó entre aplausos.

Un debate político no se puede resolver con el reglamento”

Pero cuándo, ¿será éste año el definitivo? A pesar del apoyo transversal que ha recibido el proyecto parece que una vez más concluirá el periodo parlamentario y el Estado seguirá desamparando a esas 500.000 mujeres que abortan en la clandestinidad cada año. Cuando la radical Margarita Stolbizer preguntó si había el quórum necesario para emitir un dictamen la respuesta de Bullrich fue inamovible, no lo había a las 15 horas cuando se había convocado a la una discusión sobre derecho penal procesal, el primero de los dos debates que la Comisión tendría esa tarde, y no se tendría en cuenta el número de diputadxs a las 17:30, hora a la que se había citado para debatir sobre el aborto, en lo que varios diputados consideraron una cita diferente con un quórum propio.

“Llegó a haber 17 diputados a eso de las 18, había quórum, un debate político no se puede resolver con el reglamento”, reflexionaJulia Martino, integrante de la Campaña Nacional en conversación con COMUNICAR IGUALDAD.

Pese a cierta sensación amarga por no haber obtenido un dictamen, Martino, también asesora del bloque socialista, hace un balance positivo. “Analizándolo más fríamente, al menos se consiguió cumplir una de las metas, discutir formalmente el proyecto en la comisiónun debate al que pudieron acceder todos los diputados a través de la intranet, “siempre que nos escuchan vamos ganando voluntades”.

Para Martino, falta decisión política por parte de lxs diputadxs, en particular aquellos del FPV que por ser mayoría tendrían la capacidad de impulsar el proyecto pero no la voluntad de hacerlo. “Yo no sé si hubo pacto o no, eso sólo lo pueden decir ellos, creo que fueron funcionales entre ellos” comentó de lxs diputadxs oficialistas que callaron cuando la oposición solicitó que se aclarase la cuestión del quórum y se emitiese un dictamen. Por otro lado, a la cita faltaron cuatro de lxs firmantes del proyecto, Remo Carlotto, Jorge Rivas, Gladys Soto y Mónica Edith Gutiérrez, todos ellos del FPV.

Al final, como nos relata Martino, desde la oposición se presentó una nota instando a retomar el debate en la próxima semana. Si bien Bullrich se comprometió a analizar tanto esta opción como la posibilidad de discutirlo en un plenario de las tres comisiones antes del 20 de noviembre, Martino señaló la falta de garantías de que se vaya a dar, “quedó medio en el aire”. Sin embargo, continúe o no el debate antes de que acabe el año, el proceso ya arrancó nunca hasta ahora hemos llegado tan cercaconcluye positiva.

1 Comentario

  1. Tu hijo sin derechos:

    Falta un debate serio, más amplio y si tapujos. El femicidio más cruel que vivimos en Córdoba este año (caso Paola Acosta), fue desencadenado por una demanda de paternidad y alimentos… ¿y si hacemos que sea el Estado quien ayude en serio a las madres solteras? Por una ley de aborto y de inmunidad a demandas de paternidad en Argentina.

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