“Nos están quitando la tierra, no hay atención médica, nuestros hermanos se mueren…”

Llegada de cientos de kilómetros, Miriam Toranzo, mujer wichi, permanece en el acampe QO.WI.PI.NI (qom, wichi, pilagá, nivacle), asentado en 9 de Julio y Avenida de Mayo de la Capital desde hace más de 110 días.  Con voz firme, el dolor en su mirada, pero demostrando una gran fortaleza interior nos contó de la realidad de su provincia, de las mujeres originarias y de la lucha por la tierra.

Por Belén Spinetta

COMUNICAR IGUALDAD- ¿De dónde viene y por qué está presente en este acampe? miriam

Soy de Ingeniero Juárez, del Paraje Tres Palmitos, sobre la ruta 39 que va al rio Bermejo en la  provincia de Formosa. Vine a acompañar a mis hermanos tobas. Nosotros estamos sufriendo por tierras, nos las están quitando y queremos recuperarla porque nos hace falta. De la tierra nosotros vivimos, sin ella no podemos vivir: de ella sacamos los alimentos, hacemos siembra y para trabajar sacamos chaguas (hilo) con el que  hacemos artesanías para vender. Con eso nos mantenemos.

¿Cuáles son las respuestas que esperan?

Yo soy una madre con cuatro chicos y dejé mi casa, mis hijos para venir a acompañar en la lucha a mis hermanos y al cacique Felix Díaz. Nosotros tenemos muchos sufrimientos; sufrimos hambre, sufrimos frío. No tenemos respuesta de ningún político, queremos que nos escuchen, que no nos marginen. Nos sentimos marginados por los políticos…queremos escucharles a ellos hablar y qué respuesta, solución, nos pueden dar. Nosotros luchamos por el bienestar de nuestros hijos, para su futuro. Queremos vivir como personas. La presidenta no nos quiere recibir. Lo único que queremos es que nos atienda, queremos un diálogo… eso es lo que esperamos de ella.

¿Cómo viven en el paraje? ¿Han podido plantear estos reclamos en su provincia?

En Formosa fuimos a cortar rutas por un reclamo fuerte y nos reprimieron, las mujeres también fuimos golpeadas y encarceladas por la policía. Nos están quitando la tierra, no hay atención médica, nuestros hermanos se mueren… morimos en la casa, nuestros hijos también. No tenemos ningún sostén, hay otras mujeres que les sacan los planes, las pensiones y dejan a sus hijos para poder rebuscarse, a veces encuentran y otras vuelven con las manos vacías a la casa.  Los maestros nos marginan a nuestros hijos, no enseñan cómo les tienen que enseñar. Hacen la primaria y en la secundaria ya no pueden avanzar por necesidades. Nosotras las mujeres somos unidas, trabajamos, hacemos artesanías, buscamos frutas del campo para poder darles a nuestros hijos y los hombres ellos están ahí en la lucha para que nos entreguen la tierra.

¿Qué vínculo tienen con la gente criolla?

Lo único que recibimos de los criollos es crítica, no nos respetan. No nos consideran como personas, nos consideran como si fuera que no somos nada. ¿Por qué? Si nosotros somos personas como ellos. Sabemos pensar, sabemos estudiar, trabajar pero ellos no nos respetan.  Nuestras chicas corren peligro cuando van a la escuela porque las esperan a la noche, y las violan… Ellas tienen temor de eso y no quieren ir a la secundaria, porque allá es de las ocho hasta las 12 de la noche… la comunidad de nosotros está en el monte, no hay luz.

miriam2¿Cómo hacen para ir a la escuela?

La escuela les queda a 20 kilómetros y ellas se van a pie. A veces se van en grupo, a veces solas, porque nosotros no vivimos así como viven acá en la ciudad, todos juntos. Vivimos distanciados porque tenemos animalitos.  Los casos de violación fueron en la ruta, ahí las esperan.  Son muchachos del pueblo, de ahí de Juárez.

¿Pueden pedir justicia, medidas de protección?

No, no hay justicia. A nosotros nos tratan como animales… no nos escucha nadie.  La política se mete en todos lados… en la policía, en el hospital, y ahí ya no podes hacer nada.  Hablás y hablás y no te escuchan. Allá hubo un caso de una mujer aborigen, Liliana Campos, la mató su marido criollo con un hacha… ella estaba embarazada y tenía dos hijos con el marido. Ella tenía 22 años. No lo metieron preso al hombre. Allá las chicas jóvenes se juntaron para reclamar justicia por ella… hicieron una canción.

¿Cómo es la canción?

(Canta en voz baja):Yo que soy americana, Argentina es mi país y quiero que mi continente viva algún día feliz. Somos la raza indígena, fuerte y fecunda raíz. Cantemos con alegría, con esperanza y amor….tomaditas de las manos a hacer un mundo mejor”.

¿Saben cuántos casos hay de chicas que han sufrido violaciones?

Muchos casos, yo no le puedo decir cuántos son porque hay muchas comunidades. El año pasado también hubo cuatro muertes de dos chicas y dos changos. Y nuestras hijas hay veces que cuando se quedan embarazadas van al hospital a tener y le roban sus chicos… a veces no se los entregan, a veces le entregan sin órganos y por ese tema tampoco queremos ir al hospital. Hay muchos problemas, hay mucha violencia.

¿Cómo es adentro de la comunidad?

A veces se enfrentan entre los mismos hermanos aborígenes porque la política los usa para que se enfrenten entre ellos. Si vamos por la lucha, el gobernador Gildo Insfrán les manda a sus referentes políticos, les usan a los hermanos y ahí se dividen y se pelean entre ellos.

¿Y hay problemas de violencia entre hermanos y hermanas de la comunidad?

Hay muchos problemas pero nosotras las mujeres originarias no somos como los hombres, somos muy unidas… cuando hay un problema nosotras nos sentamos y dialogamos y buscamos la forma, tenemos mucha paciencia. Discutimos cómo podemos hacer para que nuestros maridos no se enfrenten entre ellos, cuando encontramos la forma hacemos la reunión general con los hombres. Tenemos mucha preocupación por nuestros hijos porque no queremos que anden manoseándose con los políticos, queremos la unión e ir juntos por la causa de recuperar nuestra tierra…. eso es lo que queremos.

¿Y pueden discutir cuando alguna mujer sufre violencia dentro de la comunidad?

Sí, pero los hombres aborígenes no son como los criollos, no son muy golpeadores. En una familia está la abuela, el abuelo, los nietos… vivimos en comunidad y cuando hay problemas se habla en la familia.

¿Cómo es la situación de los jóvenes?

Muy difícil. No hay trabajo, los chicos no estudian, van a la secundaria y después ya no pueden estudiar más porque no tienen ningún beneficio. De ahí se van a la provincia de Salta, a trabajar a alguna finca… ahí consumen la droga, y de ahí le traen la droga. Ahí viene el problema, hay robos. Hace poco mataron a un chico de 12 años, le drogaron y por un televisor le mataron. El problema son los políticos, el intendente y los concejales no hacen nada.

Todo lo que cuenta ¿no se conoce en la provincia?

A veces van periodistas y no dicen la verdad, difunden cosas falsas. Por eso nosotros queremos que si van, si quieren ayudarnos serán bienvenidos… pero que difundan la verdad, no que la tapen. Si usted va a Formosa, va a poder ver con sus propios ojos el sufrimiento de nuestros hermanos allá. No hay vivienda, no hay luz, no hay agua. Y con los casos de las chicas que violaron pasa lo mismo, uno va a contar y ellos tapan, como si no pasa nada.

¿Por qué crees que no reciben respuestas de las autoridades? miriam3

Yo no sé, no tengo palabras para decir de la presidenta. Yo diría que ella como mujer tendría que tener amor a su nación. Como ella es una mujer, nosotros le consideramos como una madre de la Nación. Yo quiero saber por qué ella no quiere escuchar, nosotros somos como hijos de ella… pusimos nuestro voto para que ella gobierne, escuche nuestras necesidades, que vea y que controle a sus gobernantes de cada provincia. No tenemos explicaciones sobre por qué ella no nos quiere recibir… ella como mujer tendría que tener un gran corazón de atender a nosotros.

¿Hasta cuándo van a permanecer en el acampe?

No nos vamos a ir hasta que nos den una respuesta. No queremos volver con las manos vacías… ¿Qué van a decir nuestros hijos, nuestros hermanos si volvemos con las manos vacías?

Nota central:

Mujeres caminando por el “buen vivir”

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