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“No tuvimos fuerza para incluir el tema de violencia mediática”
El Senado de Uruguay debatirá este año el proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que ya tiene media sanción de la Cámara Baja. La mención a la discriminación por razones género es muy vaga y hay muy pocas posibilidades de que esta falta de visibilización del tema se revierta. Lilian Celiberti, integrante de Cotidiano Mujer y del equipo que desde la sociedad civil asesoró al Ejecutivo, explica por qué el género estará casi ausente de la próxima ley de medios uruguaya.
COMUNICAR IGUALDAD- Lilian Celiberti es una de las lideresas de Cotidiano Mujer junto a Lucy Garrido. Cotidiano, a punto de cumplir 30 años en el 2015, es una organización de la sociedad civil de Uruguay comprometida con temas de género y en particular con comunicación.
Como tal, participó del Comité Técnico Consultivo Asesor para una Ley de Servicios Audiovisuales, convocado desde el gobierno de su país en el 2010 para colaborar en el diseño de una nueva ley de medios. El tiempo pasó y finalmente en el año 2013 el Poder Ejecutivo presentó en el Parlamento un proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que recibió media sanción sobre fin de año y en el 2014 será tratada por el Senado. En ese proyecto, el tema de género está casi ausente.
Celiberti, que estuvo días atrás en Buenos Aires con motivo de la realización del seminario subregional Más derechos, menos brechas: ampliando fronteras hacia la democratización, organizado por la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC), explica en esta entrevista cómo está siendo en Uruguay el proceso que dejará casi ausentes las especificidades de género de una norma pública central como la que regula a los medios de comunicación.
-¿Fueron convocadas organizaciones de mujeres y de diversidad para participar de la redacción del proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de Uruguay?
– En el año 2010. Gustavo Gómez, que era director del área de comunicaciones en el gobierno, formó el Comité Técnico Consultivo Asesor para una Ley de Servicios Audiovisuales, que tenía como objetivo debatir el proyecto que enviaría el Poder Ejecutivo al Parlamento. Ahí participaban dueños de canales de cable, empresas de televisión y el Poder Ejecutivo junto a la sociedad civil. Éramos cuatro integrantes de este sector, yo estaba por la agenda de género, aparte había sectores vinculado a la niñez y la Asociación de Periodistas de Uruguay (APU). Simultáneamente, convocamos a la creación de la Coalición por una Comunicación Democrática. El Comité debía terminar su trabajo en diciembre del 2010, pero en ese momento el presidente Mugica dijo aquella frase terrible de que “la mejor ley de medios es la que no existe” y el trabajo del Comité se sustituyó por los 10 puntos de una radiodifusión democrática que elaboró la Coalición.
-El proyecto presentado finalmente por el Poder Ejecutivo en el 2013 recoge el trabajo del Comité?
-Algunas cosas sí. Sin embargo, en el partido que gobierna, el Frente Amplio, no hay coincidencia sobre cuál debería ser el eje central del proyecto, entonces aparecen dudas sobre qué se puede hacer y qué no.
-¿Cómo aparece el género en el proyecto que actualmente tiene media sanción?
– Está dentro del artículo sobre discriminación y, justamente, ése fue uno de los artículos más cuestionados por el Relator Especial para la Libertad de Expresión de las Naciones Unidas por ser muy vago. Es un solo artículo que habla de la discriminación por razones de odio y de género. Cuando debatíamos en el Comité había muchos temas para incluir y donde la Coalición puso el eje fue en la regulación de las audiencias para la infancia: qué debía quedar y qué no en el horario de protección. Nosotras éramos la única organización vinculada a género y no tuvimos fuerza para incluir el tema de violencia mediática.
-¿No pudo mejorarse este abordaje durante el debate en la Cámara Baja?
– Todo lo que tiene que ver con contenidos trataron de dejarlo reducido lo más posible y nombrarlo lo menos posible. Aparte, recibimos preguntas increíbles sobre temas de género cuando se debatía, que evidenciaban mucha falta de comprensión del tema por parte de los parlamentarios. Y tampoco pudimos armar un frente de legisladoras que defendieran estos temas porque tenemos muy pocas mujeres en el parlamento. No tenemos Ley de Cupos y las mujeres apenas llegan al 13% en el Parlamento. Ni en términos generales de la ley, ni en los aspectos específicos de género, el debate parlamentario fue satisfactorio.
-¿Qué posibilidades hay de mejorar estos aspectos en el Senado este año?
-Tenemos algunas aliadas, pero la principal, que es Constanza Moreira, es precandidata a la presidencia por el Frente Amplio, con lo cual estará buena parte de este año en campaña.
Nota central:
Una comunicación no vinculada solamente al negocio