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“No hay partido político que no tenga un sector religioso”
Por Florencia Goldsman, desde Salvador de Bahia
COMUNICAR IGUALDAD- Bila Sorj, profesora titular de la Universidad Federal de Rio de Janeiro y especialista en desigualdad de género, sostiene que es una novedad de los últimos 15 años en Brasil la emergencia de fuerzas religiosas, especialmente de las iglesias evangélicas. “Históricamente la iglesia católica dominaba más mediante de las élites políticas –explica-. La diferencia ahora es que tiene una base popular muy fuerte y pretende tener una influencia en la política, en las costumbres, en la moral, hay una colonización del espacio público por parte de estos sectores. A veces ese poder es un poco exagerado, el 20% de la población que se declara evangélica no debería tener el poder que tiene y amenazar el conjunto de conquistas y de derechos humanos, pero como nuestro sistema político se sustenta a partir de coaliciones y fuerzas de apoyo extrapartidarios, eso amplifica el poder que esas fuerzas religiosas tienen y les hace ganar fuerza. Esas fuerzas religiosas se distribuyen en un espectro partidario muy amplio, no hay partido político que no tengan una representación política de ese tipo. Por eso los partidos tienen dificultad de proponer una agenda secular, con clara separación de religión y política en su núcleo. La cuestión del aborto es algo que explica muy bien eso. En todos los lugares en donde se dio la discriminalización del aborto, de alguna manera, algún partido asumió esa bandera. En Brasil no hay ningún partido político que pueda colocar eso en agenda, así como otros derechos LGBTI. Asumirlo como parte de su agenda. Porque son parte de esas fuerzas religiosas. Hoy la cuestión de los derechos humanos se vuelve muy compleja en Brasil.”
Nota central:
Segunda gestión de Dilma Rousseff: escasos avances para los temas de género