Los caminos de las mujeres

Fue realizado la semana pasada en la Ciudad de Buenos Aires el seminario “El rol del espacio público urbano en la seguridad ciudadana desde una perspectiva de género” en el que se presentaron buenas prácticas vinculadas al enfoque del urbanismo con perspectiva de género en Argentina.

COMUNICAR IGUALDAD- El seminario “El rol del espacio público urbano en la seguridad ciudadana desde una perspectiva de género”, organizado por la Unidad de Coordinación y el Grupo de Trabajo de Género del Consejo de Planeamiento Estratégico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se propuso “vincular la ciudad y sus condiciones físicas, sociales y culturales como variables activas en la prevención y promoción de la seguridad de las mujeres en las ciudades, y abordarla como una cuestión de derecho humano: el derecho a la ciudad, incorporando la violencia de género, como parte de la concepción de seguridad” según explica Cristina de Ciervo, parte del grupo organizador.

El urbanismo contemplado con perspectiva de género es una disciplina relativamente nueva que intenta observar qué necesidades específicas tenemos las mujeres en el uso y disfrute de las ciudades. Estas fueron concebidas de acuerdo a las necesidades masculinas y el enfoque de género pretende hacerlas accesibles y gozosas también para las mujeres.Las mujeres desarrollan estrategias, cambian recorridos, modifican rutinas, salen en grupo, y en general tienden tendencia a retirarse del espacio público ante las posibles agresiones. Las encuestas en diferentes ciudades de América Latina señalan que, ante el miedo, las mujeres no dejan de trabajar o de asistir a la familia, pero sí dejan de hacer vida política o de recrearse señalaba Ana Falú en el 2011 en el artículo Seguridad para todas ¿y todos? 

El seminario estuvo organizado en tres paneles, uno más teórico –para el cual fueron invitadas Diana Maffia, Martha Alonso Vidal, Beatriz Leonardi y Ana Falu- y dos de buenas prácticas en el cual fueron relatadas experiencias de la Ciudad de Buenos Aires, Rosario, Tigre y Vicente López, entre otras. “Nuestro objetivo era realizar un intercambio de para construir estrategias eficaces, a fin de lograr promover políticas públicas, acciones o programas tendientes a mejorar la calidad de vida urbana de las mujeres y niñas/os” señala De Ciervo.

Adriana Vaghi, Silina Santana, María Antonia Kaul y Amalia Mattio.

Adriana Vaghi, Silina Santana, María Antonia Kaul y Amalia Mattio.

Ciudades

Silvina Santana, del Municipio de Rosario, explicó cómo funciona el Programa Ciudades Seguras para Todas y Todos que se realiza desde el 2006 en esa ciudad como parte de un programa regional más amplio que incluye también a Talca (Chile), Lima (Perú), Bogotá (Colombia), San Salvador (El Salvador), Ciudad de Guatemala (Guatemala) y Recife (Brasil). “Rosario fue elegida porque venia trabajando con organizaciones de mujeres en el tema de  ciudadanía. El objetivo que nos propusimos fue transformar el espacio público y visibilizar que había violencia urbana hacia las mujeres; la violencia doméstica es la que habitualmente más se visibiliza y sobre la que hay datos, hacía falta poner sobre la mesa estas otras formas de violencia.” Algunos de los resultados del programa fueron la creación de un espacio para la atención de noviazgos violentos; el abordaje institucional d este tipo de violencia desde el municipio; un concurso de instalaciones urbanas que permitió entrar en áreas duras del municipio; la creación de una guardia urbana municipal de prevención, no armada, que se desempeña con un protocolo de actuación sobre situaciones de violencia de género; un teléfono de atención de la violencia de género que actualmente funciona las 24 hs; y una estrategia de prevención de la violencia de género para el transporte urbano.

Desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se presentaron dos experiencias: el Programa Ciudad Amigable con niñas y niños y un proyecto de inclusión en asentamientos precarios. El Programa Ciudad Amigable existe desde el año 2008, se basa en las enseñanzas del pedagogo italiano Franceso Tonucci y se realiza a partir de las propuestas que hacen niñas y niños de 8 a 12 de utilización del espacio urbano que luego se intenta que sean gestionadas a través dl municipio. Marina Klemensiewickz a su vez, se refirió  al proceso de urbanización de seis asentamientos y barrios precarios en el cual participa también el Programa Mujer y Habitat que propone incluir a las mujeres como miembros activos y agentes transformadores en este procesos de urbanización.

Por último, Eugenia Ghiotto, directora de Políticas de Género y Violencia Familiar del Municipio de Tigre, se refirió a la experiencia de atención de mujeres víctimas de violencia en esa zona: “En el 2007 empezó a funcionar la Comisaría de la Mujer, luego la actual gestión creó la Dirección de Políticas de Género, más tarde fue creada una fiscalía especializada y a partir de esto empezamos a articular en terreno con la convicción de crear una ventanilla única para atender a las mujeres, que desde todos lados haya una perspectiva unificada de la situación de la mujer. Tenemos a la vez un espacio de protección ciudadana que piensa la violencia de género en relación a la seguridad de las mujeres y para ello  pone recursos tecnológicos al servicio de este tema, como el dispositivo DAMA que utilizan las mujeres que tienen una medida cautelar de no acercamiento para sus agresores. A partir de este trabajo territorial empezamos a hacernos preguntas teóricas sobre el patriarcado o la educación sexista. La tecnología no sirve sino está la construcción teórica de género”.

Consultada por COMUNICAR IGUALDAD, Martha Alonso, presidenta de AMAI (Asociación de Mujeres Arquitectas e Ingenieras) se refirió a las políticas públicas sobre urbanismo y género: Yo veo que tanto a nivel local, como nacional y regional los gobiernos están haciendo cosas. Claro que después lees los medios y ves que nos queman vivas, pero eso no quita que hay cosas que se están haciendo en seguridad y género. En el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, están funcionando muy bien las mesas de seguridad organizadas por Nilda Garré desde el Ministerio de Defensa y que quieren incorporar la perspectiva de género. Por otra parte, la Policía Metropolitana tiene un área de género que viene trabajando muy bien en capacitación y otras acciones. Y a nivel regional, del Mercosur, también vos ves que desde las áreas mujer se trabaja muy bien. No es un lecho de rosas, pero se está intentando.”

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