El movimiento de mujeres y feminista, aunque diverso, no deja de generar acciones que se traducen en políticas públicas. Para acortar la brecha entre la representatividad y las demandas ciudadanas, existe desde hace cuatro años el Parlamento de las Mujeres, en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Hablamos con su presidenta y su vicepresidenta, Virginia Franganillo y María José Bernasconi, para evaluar en cuánto, en época de elecciones, se está cumpliendo con la agenda de género.
Por Laura Salomé Canteros
COMUNICAR IGUALDAD– Virginia Franganillo es socióloga, feminista, creó y presidió el Consejo Nacional de las Mujeres en los años ’90 y hoy está al frente del Parlamento de las Mujeres, ámbito institucional permanente creado en 2011 y que reúne a las organizaciones de mujeres de la Ciudad de Buenos Aires en el ámbito de la Legislatura de esta ciudad. Entre sus funciones está elaborar y monitorear propuestas normativas que contribuyan a superar los obstáculos que impiden el avance de las mujeres e implementar medidas de acción positiva que garanticen el efectivo ejercicio de sus derechos, proponiendo una agenda de temas prioritarios para la ciudad con perspectiva en la promoción y defensa de los derechos de las mujeres.
Franganillo está convencida de que los cambios culturales necesarios para eliminar las desigualdades se deben agilizar desde la política, aunque considera que desterrar las dominaciones patriarcales es una batalla que nos llevará generaciones. Opina que los gobiernos kirchneristas han sido marcos de progreso pero que no es fácil el camino teniendo en cuenta el retroceso que los sectores conservadores de la iglesia, y los sectores hegemónicos de la política, han producido en relación a los derechos de las mujeres, sobre todo en derechos sexuales y reproductivos.
“Desde el Parlamento de las Mujeres tenemos una mirada histórica, no tanto coyuntural”, aclaró Franganillo en diálogo con COMUNICAR IGUALDAD cuando fue consultada por el estado en el que observa la incorporación de la agenda de género en las plataformas electorales de las y los candidatos presidenciables. “En las reuniones de legisladores hay más presencia que años anteriores –tuvimos la última hace poco más de dos meses- y entonces hoy, quienes integramos el Parlamento, tenemos mayor capacidad de interpelación”, sostuvo. “Hay una asunción de parte de los candidatos de la problemática de género pero porque el tema está en los medios”, afirmó contundente.
El compromiso de las y los candidatos de la Ciudad
Durante junio y julio, el Parlamento de las Mujeres de la Legislatura porteña organizó un encuentro con candidatos y candidatas de la ciudad de Buenos Aires y emitió una declaración para sellar lo que denominaron el “compromiso con la agenda de género”. Entre varios temas demandaron a las y los representantes de las diferentes fuerzas políticas que el futuro jefe de gobierno lleve adelante un plan de acción en violencia de género, derechos sexuales y reproductivos, políticas de cuidado y educación sexual por parte de un organismo jerarquizado, con capacidad técnica y presupuesto.
En el encuentro estuvieron presentes Francisco Quintana, del PRO; Carlos Tomada, del FPV; Roy Cortina, del Partido Socialista; e Itaí Hagman, de
Camino Popular. “Roy Cortina estuvo muy bien”, relató Franganillo sobre esa jornada, “es el primer varón que llegó a ser integrante de la Comisión de Mujer de la Legislatura”, sostuvo, “Itaí también”. Aunque ninguno representó a la fuerza que luego resultara electa al frente de la jefatura de gobierno.
Franganilo también mencionó el vaciamiento de la Dirección General de la Mujer que se pone de manifiesto en un presupuesto que apenas alcanza los 65 millones de pesos y cuya participación en los gastos totales cayó – entre los años 2007 y 2014 – del 0,11% al 0,06%, aunque dijo que forma parte de la desarticulación de “todos los servicios de violencia” que realizó el oficialismo dentro de la CABA. “En la última reunión que realizamos estaba el PRO –y eran todos varones- con discursos asumidos”, rememoró. Y contó que desde el organismo intentan que sus propuestas se traduzcan en políticas estatales contando que desde que se creó el Parlamento “tratamos de que presenten las propuestas que elaboramos”. Por eso “ahora estamos impulsando la creación de un organismo jerarquizado”, anticipó.
Los proyectos del Parlamento
María José Bernasconi es vicepresidenta del Parlamento de las Mujeres. Relata que “hay cuatro puntos que nos parecen fundamentales modificar” en relación a la agenda de género y las políticas públicas, y que son “la reducción del presupuesto de la Dirección General de la Mujer; el incumplimiento de la ley de Educación Sexual Integral y de aborto legal; la ausencia de políticas de empleo, cuidados y habitacionales; y el muy insuficiente servicio de atención a mujeres en situación de violencia”.
“Tenemos varias propuestas para dar respuesta a estos puntos, pero estamos trabajando fuertemente en dos, con respecto a plantear estrategias para que se empiece a llevar adelante el cumplimiento de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas”, relata Bernasconi, “estaremos haciendo una jornada, desde el Parlamento, para visibilizar esta problemática y estamos pidiendo reuniones con quienes tienen la responsabilidad de cumplir con dicha ley”.
Es preocupante la denuncia que realizan desde varios sectores sobre el insuficiente servicio de atención hacia las mujeres que sufren múltiples formas de violencia machista en la CABA. Como vicepresidenta del Parlamento de las Mujeres de la Legislatura porteña, Bernasconi relata que “se tienen que crear más Centros Integrales de la Mujer (CIM)”, ya “que sólo hay 7 en toda la CABA”. Cuenta además que a la falta de centros se suma que funcionan en horarios reducidos, “pensamos que debería haber, de mínima, uno por comuna con un servicio de atención integral a la mujer víctima de violencia y patrocinio gratuito. Por supuesto, con un horario de 24 horas de atención de lunes a lunes”.
“Sobre esta temática, el Parlamento a lo largo de sus cuatro años de existencia, ha tenido varios proyectos, que nunca han prosperado”, sostiene Bernasconi. Una pena, la representatividad de más de 60 organizaciones esperan que la agenda parlamentaria sea cada vez más permeable a las demandas que de ellas emanan.
Nota central:
¿No tan distintas? La agenda de género y diversidad sexual en las plataformas electorales
“Hay una asunción de parte de los candidatos de la problemática de género pero porque el tema está en los medios”
El movimiento de mujeres y feminista, aunque diverso, no deja de generar acciones que se traducen en políticas públicas. Para acortar la brecha entre la representatividad y las demandas ciudadanas, existe desde hace cuatro años el Parlamento de las Mujeres, en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Hablamos con su presidenta y su vicepresidenta, Virginia Franganillo y María José Bernasconi, para evaluar en cuánto, en época de elecciones, se está cumpliendo con la agenda de género.
Por Laura Salomé Canteros
Franganillo está convencida de que los cambios culturales necesarios para eliminar las desigualdades se deben agilizar desde la política, aunque considera que desterrar las dominaciones patriarcales es una batalla que nos llevará generaciones. Opina que los gobiernos kirchneristas han sido marcos de progreso pero que no es fácil el camino teniendo en cuenta el retroceso que los sectores conservadores de la iglesia, y los sectores hegemónicos de la política, han producido en relación a los derechos de las mujeres, sobre todo en derechos sexuales y reproductivos.
“Desde el Parlamento de las Mujeres tenemos una mirada histórica, no tanto coyuntural”, aclaró Franganillo en diálogo con COMUNICAR IGUALDAD cuando fue consultada por el estado en el que observa la incorporación de la agenda de género en las plataformas electorales de las y los candidatos presidenciables. “En las reuniones de legisladores hay más presencia que años anteriores –tuvimos la última hace poco más de dos meses- y entonces hoy, quienes integramos el Parlamento, tenemos mayor capacidad de interpelación”, sostuvo. “Hay una asunción de parte de los candidatos de la problemática de género pero porque el tema está en los medios”, afirmó contundente.
El compromiso de las y los candidatos de la Ciudad
Durante junio y julio, el Parlamento de las Mujeres de la Legislatura porteña organizó un encuentro con candidatos y candidatas de la ciudad de Buenos Aires y emitió una declaración para sellar lo que denominaron el “compromiso con la agenda de género”. Entre varios temas demandaron a las y los representantes de las diferentes fuerzas políticas que el futuro jefe de gobierno lleve adelante un plan de acción en violencia de género, derechos sexuales y reproductivos, políticas de cuidado y educación sexual por parte de un organismo jerarquizado, con capacidad técnica y presupuesto.
En el encuentro estuvieron presentes Francisco Quintana, del PRO; Carlos Tomada, del FPV; Roy Cortina, del Partido Socialista; e Itaí Hagman, de
Camino Popular. “Roy Cortina estuvo muy bien”, relató Franganillo sobre esa jornada, “es el primer varón que llegó a ser integrante de la Comisión de Mujer de la Legislatura”, sostuvo, “Itaí también”. Aunque ninguno representó a la fuerza que luego resultara electa al frente de la jefatura de gobierno.
Franganilo también mencionó el vaciamiento de la Dirección General de la Mujer que se pone de manifiesto en un presupuesto que apenas alcanza los 65 millones de pesos y cuya participación en los gastos totales cayó – entre los años 2007 y 2014 – del 0,11% al 0,06%, aunque dijo que forma parte de la desarticulación de “todos los servicios de violencia” que realizó el oficialismo dentro de la CABA. “En la última reunión que realizamos estaba el PRO –y eran todos varones- con discursos asumidos”, rememoró. Y contó que desde el organismo intentan que sus propuestas se traduzcan en políticas estatales contando que desde que se creó el Parlamento “tratamos de que presenten las propuestas que elaboramos”. Por eso “ahora estamos impulsando la creación de un organismo jerarquizado”, anticipó.
Los proyectos del Parlamento
María José Bernasconi es vicepresidenta del Parlamento de las Mujeres. Relata que “hay cuatro puntos que nos parecen fundamentales modificar” en relación a la agenda de género y las políticas públicas, y que son “la reducción del presupuesto de la Dirección General de la Mujer; el incumplimiento de la ley de Educación Sexual Integral y de aborto legal; la ausencia de políticas de empleo, cuidados y habitacionales; y el muy insuficiente servicio de atención a mujeres en situación de violencia”.
“Tenemos varias propuestas para dar respuesta a estos puntos, pero estamos trabajando fuertemente en dos, con respecto a plantear estrategias para que se empiece a llevar adelante el cumplimiento de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas”, relata Bernasconi, “estaremos haciendo una jornada, desde el Parlamento, para visibilizar esta problemática y estamos pidiendo reuniones con quienes tienen la responsabilidad de cumplir con dicha ley”.
Es preocupante la denuncia que realizan desde varios sectores sobre el insuficiente servicio de atención hacia las mujeres que sufren múltiples formas de violencia machista en la CABA. Como vicepresidenta del Parlamento de las Mujeres de la Legislatura porteña, Bernasconi relata que “se tienen que crear más Centros Integrales de la Mujer (CIM)”, ya “que sólo hay 7 en toda la CABA”. Cuenta además que a la falta de centros se suma que funcionan en horarios reducidos, “pensamos que debería haber, de mínima, uno por comuna con un servicio de atención integral a la mujer víctima de violencia y patrocinio gratuito. Por supuesto, con un horario de 24 horas de atención de lunes a lunes”.
“Sobre esta temática, el Parlamento a lo largo de sus cuatro años de existencia, ha tenido varios proyectos, que nunca han prosperado”, sostiene Bernasconi. Una pena, la representatividad de más de 60 organizaciones esperan que la agenda parlamentaria sea cada vez más permeable a las demandas que de ellas emanan.
Nota central:
¿No tan distintas? La agenda de género y diversidad sexual en las plataformas electorales