“Es fundamental transformar los discursos para fortalecer la autonomía de las mujeres y su protagonismo en la sociedad”

Una de las esferas de preocupación analizadas en el informe regional A 20 años de la Plataforma de Acción de Beijing: objetivos estratégicos y esferas de preocupación, fue “La Mujer y los Medios de Difusión”. De este apartado específico participó Dafne Plou, Coordinadora Regional del Programa Derechos de las Mujeres de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC).

Por Mariana Fernández Camacho

COMUNICAR IGUALDAD- ¿Cuánto se avanzó en estos 20 años en el “Capítulo J” de la Declaración y Plataforma de Beijing en América latina y el Caribe?

Por un lado, creo que se avanzó bastante en la participación de las mujeres en los medios de comunicación, pero más por iniciativa y avance de las propias mujeres en todos los ámbitos. Son muchas las mujeres que en estos 20 años entraron a trabajar en los medios de comunicación, por ejemplo, y se han hecho visibles y han logrado relevancia por su creatividad, su labor cotidiana y sus opiniones.  Esto ha influido en algunas cuestiones culturales. Por ejemplo, en nuestra región ya no se concibe un noticiero o programa informativo radial o televisivo sin que haya una mujer periodista o locutora, como también columnistas en varios órdenes. O sea, se espera que en los programas informativos haya mujeres opinando, dando a conocer la información y analizando las noticias. También son cada vez más las mujeres que se ven consultadas por los medios sobre diversos temas, ya sea porque ocupan cargos de decisión en los gobiernos, las empresas o la sociedad, o porque son expertas, profesionales, activistas y promotoras de sus comunidades cuyo trabajo y opinión son valorados.

En el informe regional plantean que “La Mujer y los medios de difusión” fue el eje de preocupación menos atendido por los gobiernos y en el cual hay más deudas pendientes. ¿Con qué cree que tiene relación esta situación?

Hay deudas en la medida en que todavía cuesta analizar la información con sentido de igualdad de derechos, y dejar de lado prejuicios, estereotipos y ataduras culturales. Si bien prima la idea de que los gobiernos no deben inmiscuirse en los contenidos de los medios de comunicación —por temor a imposiciones y censuras—, hay mucho que se puede hacer desde el ámbito de la educación para ir derribando discriminaciones de género y afianzando la idea de la autonomía de las mujeres para actuar en sociedad y tomar decisiones en todos los aspectos de su vida. Se precisan cambios culturales importantes en las relaciones de género para lograr equidad y esto puede construirse desde la formación que se recibe en las escuelas y también a través de campañas. Lo cual no quita que haya, desde los gobiernos, observatorios de medios o entidades contra la discriminación, por ejemplo, que pongan atención a los mensajes de los medios y actúen cuando lo consideren necesario.

dafne

Llama la atención que entre los países desarrollados y en vías de desarrollo exista una brecha mayor en el uso que en el acceso de las mujeres a las TIC. ¿Cuál es su opinión al respecto?

En general han sido escasas las políticas de TIC implementadas que incluyeran la perspectiva de género. Da la impresión de que se espera que todos —niñas y niños, estudiantes, personas adultas— lleguen de la misma manera al uso de las tecnologías y a los beneficios que trae ese uso. Pero sabemos que no es así. Existe una mirada cultural y social que considera que la tecnología es cosa de varones, y poco a poco las niñas y mujeres van perdiendo espacio. Debido a esto también las mujeres adultas encuentran más dificultades para insertarse en el mundo de las TIC. Muchas veces también la falta de acceso y uso se debe a cuestiones económicas, ya sea porque las mujeres por lo general tienen menos ingresos que los hombres aunque realicen un trabajo similar y les cuesta más adquirir equipamientos de mayor nivel tecnológico,  o porque se las incentiva menos a tener un manejo autónomo de las TIC.

Argentina presenta el índice regional más alto en relación a la presencia en los medios de notas sobre violencia contra las mujeres. Sin embargo, ¿coincide en que faltaría incorporar la perspectiva de género en la cobertura de estas situaciones?

El tratamiento de la violencia contra las mujeres en la sociedad sigue teniendo sus aristas difíciles. Pasar del «crimen pasional» al concepto de «femicidio» es un salto cualitativo que lleva su tiempo tanto para cambiar el lenguaje como para conceptualizar los hechos con otra perspectiva. Creo que en los medios en general ya casi no se habla de crímenes pasionales, pero se sigue poniendo la mirada en la mujer víctima para investigar qué tipo de vida llevaba, cómo se vestía, qué tipo de fotos subía a las redes sociales o con quienes se relacionaba. Como si de alguna manera «se mereciera» o «buscara» un fin violento. Esta mirada sigue primando en algunos medios, no sólo en nuestro país. A veces llama la atención que periodistas varones que nos parecen progresistas se hagan eco de este tipo de comentarios. Pero es bueno destacar que las colegas mujeres no se callan y más de una vez han intervenido para interpelar al aire a sus colegas y cuestionar preconceptos u opiniones sesgadas en el tratamiento de la violencia de género.

¿Por qué es importante para la vida de las mujeres, adolescentes y niñas del mundo profundizar el trabajo en clave de género sobre los medios de difusión?

Vivimos en una sociedad muy mediatizada, con pantallas presentes alrededor nuestro todo el día. En nuestro país las estadísticas nos dicen que hay más celulares que habitantes y prácticamente todos los hogares cuentan con televisión y radios. También casi un 70% de la población se conecta habitualmente a internet sea en el trabajo, en la escuela, en su casa, en un cibercafé o también en la calle, con computadoras, tabletas o teléfonos celulares. Las imágenes y mensajes que vienen de los medios penetran y moldean. Es importante cuestionar y trabajar por cambiar sustancialmente el tratamiento de la información y de las imágenes que se emiten. Para lograr los cambios culturales y en las relaciones de género que lleven a la igualdad de oportunidades y a la equidad entre varones y mujeres será fundamental transformar los discursos, tanto escritos como visuales, apuntando a fortalecer la autonomía de las mujeres y su protagonismo en la sociedad actual.

Nota central:

Beijing + 20: “Si los países hubieran cumplido sus promesas, hoy estaríamos hablando de un mundo mejor”

 

1 Comentario

  1. Tu hijo sin derechos:

    Eso! Les pido que haya mas gais pasivos, y mujeres que tomen la iniciativa sexual e integral. La política debe intervenir en cuestiones sexuales generando cambios para que no haya tanta violencia.

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