El patriarcado se retuerce: persecución a Mariana Vargas en Jujuy

La abogada jujeña Mariana Vargas está siendo nuevamente perseguida por el Colegio de Abogados de esa provincia. Las acusaciones provienen  –y la institución les hizo lugar- de tres varones denunciados ante la justicia por Vargas por abuso sexual. El hecho tiene todas las cualidades de una intimidación destinada a que la abogada –que defendió a Romina Tejerina y siguió teniendo causas emblemáticas de la protección de los derechos humanos de las mujeres de la provincia- cese en su intención de denunciar las conductas patriarcales y las estructuras jurídicas que la sostienen. El hecho se encuadra en las agresiones que vienen recibiendo en los últimos años en todo el mundo las defensoras de derechos humanos y que acaba de recibir mención especial de la ONU durante la 57º sesión de la Comisión Jurídica y Social de la Mujer.

COMUNICAR IGUALDAD- Desde el año pasado la abogada feminista Mariana Vargas tenía dos denuncias por mal desempeño de sus funciones dest2vargaspresentadas al Colegio de Abogados de Jujuy –donde reside y trabaja hace 11 años- por personas a las que ella había denunciado en la justicia por abuso sexual en representación legal de las mujeres abusadas. Una provenía de Antonio Sánchez – denunciando de abusar de su sobrina desde los 7 hasta los 14 años- y la otra de Martín Aramayo –acusado de obligar a una paciente a practicarle sexo oral luego de una intervención quirúrgica en la que la asistió-. Las acusaciones contra Vargas ante el Colegio de Abogados fueron bien recibidas por ese organismo, presidido en ese momento por Mario Mallagray, abogado de la misma empresa en la que trabajaba Sánchez.

Las denuncias fueron elevadas al Tribunal de Ética del organismo y Vargas las rechazó señalando que el procedimiento utilizado para las mismas había sido inadecuado. En diciembre del 2012, este Tribunal de Ética declaró la nulidad de las denuncias. Parecía que la persecución había terminado. Sin embargo, cinco meses después, en mayo de este año, y con una nueva conducción en el Colegio de Abogados, a Vargas volvieron a correrle traslado de ambas denuncias y le suman una tercera –prescripta, ya que había sido presentada en el año 2011-  del abogado Jorge Antonio Torres, procesado por abuso sexual de su hijastra y también denunciado por Vargas ante la justicia. Para la abogada, esta tercera causa es la que mayor evidencia que los tres hechos forman parte de una persecución: no sólo porque la denuncia del abogado prescribió sino porque cuando él la realizó acusó a dos abogados más ante el Colegio de Abogados –el novio y un amigo de la mujer que había sido abusada y que llevaban la causa junto a Vargas- y sin embargo contra ninguno de los otros dos la institución inició una acción.

Torres denuncia a Vargas, y a los otros dos abogados, de haber contratado niñas y niños para participar de los escraches que La Casa de las Mujeres Norma Nassiff realizó frente a su despacho para lograr que la justicia lo detuviera. Sanchez también la acusaba por la realización de escraches realizados por el movimiento de mujeres para presionar a la justicia a actuar.

Semanas atrás, el Colegio de Abogados renovó autoridades. Si bien el traslado, de la actualización de las denuncias del año pasado más la de Torres, le fue corrido a Vargas luego de este recambio, ella confía en que la nueva gestión revise estas acciones. “Ahora estoy bien. El año pasado esta situación me generó mucho estrés pero ahora ya no. Tengo expectativas en que el Consejo del Colegio frene la persecución.

destacado3vargasDefensoras de los derechos de las mujeres

La situación de Vargas se enmarca en la problemática de las defensoras de los derechos humanos de las mujeres en el mundo, que viene siendo denunciada ante foros internacionales y sobre la que aumenta la preocupación. En el marco de la resistencia de las posiciones más misóginas frente al avance de los derechos humanos de las mujeres, muchas de estas mujeres están siendo perseguidas y agredidas.

Las defensoras corren mayor riesgo de sufrir determinados tipos de violencia y otras violaciones, perjuicios y formas de exclusión y rechazo que sus colegas varones. Ello suele deberse a que se considera que las defensoras cuestionan unas normas socioculturales, tradiciones, percepciones y estereotipos aceptados acerca de la femineidad, la orientación sexual y el papel y la condición de la mujer en la sociedad” señala el informe de la relatora especial de la ONU sobre la Situación de los Defensores de Derechos Humanos, Margaret Sekaggya, presentado en diciembre del 2010 en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

En marzo del 2013, cuando se realizó en Nueva York la 57ª sesión de la Comisión sobre la Condición de la Mujer de la Organización de las Naciones Unidas (CSW ), la Coalición Internacional De Mujeres Defensoras De Derechos Humanos presentó un documento en el que manifestaba sus preocupaciones por la situación de estas mujeres: falta de medidas de protección efectivas y específicas de género debido a la escasa implementación, voluntad política o sensibilidad de género en los diferentes países; falta de voluntad política de las autoridades gubernamentales, incluyendo la policía, para desarrollar o implementar políticas o prácticas estatales para la protección de las defensoras de derechos humanos; y falta de reconocimiento por parte del funcionariado del rol de sectores como la familia, miembros de la comunidad, grupos paramilitares y grupos extremistas como autores de la violación de los derechos de las defensoras.

El documento final de la CSW recogió el tema en un párrafo en el que señala la necesidad de “apoyar y proteger a todos aquellos que se afanan por eliminar la violencia contra las mujeres, incluidos los defensores de los derechos humanos de las mujeres en ese sentido, que se ven particularmente expuestos al riesgo de violencia”. 

 

Post a Comment

*
* (will not be published)