Desde octubre del 2012 funciona en la ciudad de Buenos Aires un patrocinio jurídico gratuito para víctimas de violencia de género. Es abierto, sin restricciones y atiende todos los tipos de violencia. Las desventajas: funciona sólo en Capital y en la zona céntrica. Conocimos el lugar, hablamos con sus responsables y buscamos la opinión de especialistas.
Por Belén Spinetta
COMUNICAR IGUALDAD- Animarse a radicar una denuncia cuando sé es víctima de violencia de género representa en sí mismo un gran paso. Para muchas mujeres implica además sortear dificultades y temores. Sin embargo, muchas veces se choca con la burocracia en el ámbito jurídico o se carece de herramientas para afrontar lo que viene después. Cuando se habla de violencia de género y los caminos para combatirla, el acceso a la Justicia se pone en el centro de la escena.
En los últimos años, de la mano de la sanción de la Ley 26.485 De Protección Integral para
Prevenir sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que se desarrollan sus relaciones interpersonales, se puso a foco la necesidad de que el Estado desarrolle dispositivos para atender las distintas necesidades derivadas de esta problemática. En ese proceso se creó la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) que depende de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la Línea 137 de atención integral a las víctimas de violencia doméstica del Ministerio de Justicia y recientemente comenzó a operar en la ciudad de Buenos Aires el Proyecto Piloto de Asistencia y Patrocinio Jurídico Gratuito a Víctimas de Violencia de Género, creado en el ámbito de la Comisión sobre Temáticas de Género de la Defensoría General de la Nación y en convenio con el Consejo Nacional de las Mujeres.
Son puertas que se abren, ganadas por la persistencia en la lucha de los movimientos de mujeres y sobre las que es importante dar a conocer para que cada vez sean más las personas que se apropian de las mismas.
Gratuito y sin restricciones
La oficina en la que funciona el Patrocinio Jurídico está ubicada en un entrepiso de Paraná 426, en el centro de la ciudad de Buenos Aires. Al ingresar llama la atención la gran cantidad de dibujos pegados en las paredes, son las huellas que dejan los niños y las niñas que pasan por el lugar acompañando a sus mamás. Allí hay mesas, lápices de colores y algunos juguetes didácticos para acompasar la espera.
Daniel Gómez es abogado y parte del equipo de profesionales encargadas/os de atender las denuncias de las víctimas y llevar adelante sus demandas. Explica que el objetivo es brindar patrocinio jurídico gratuito y asistencia legal en general a víctimas de violencia de género, en casos que sean de competencia de la Justicia Nacional o Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Desde que se puso en marcha, el 15 de octubre del 2012, han recibido más de 100 consultas mensuales, con una leve baja en el mes de enero.
El equipo se completa con ocho abogadas más, todas mujeres, y una persona encargada de las tareas administrativas. Acerca del funcionamiento, señala Gómez que “cuando llega una persona se le da ingreso en mesa de entrada dónde se determina si el caso corresponde a la oficina y si no corresponde se le provee una derivación por escrito ya que no nos gusta que la gente deambule por los edificios buscando cual es el lugar correcto”. El profesional remarca que el patrocinio no tiene restricciones, puede ir cualquier persona que necesite asesoramiento legal para situaciones en las que podría corresponder un reclamo en sede de la justicia nacional o federal.
Una vez abierto el expediente las/os abogadas/os harán el seguimiento del mismo. “Concurrimos a las audiencias, hacemos las peticiones por escrito, apelamos si algo no prospera. Es decir, atacamos el problema y tomamos la medida cautelar que puede ser por ejemplo una exclusión del hogar pero no intervenimos en la problemática de fondo como resolver un déficit habitacional de la víctima o su independencia económica”. En este punto es donde se pone en evidencia la necesidad de desarrollar un trabajo interdisciplinario entre distintos organismos.
Un patrocinio para todas las violencias
Raquel Asensio encabeza la Comisión de Temáticas de Género de la Defensoría General de la Nación, de cuyo ámbito depende esta oficina. Según una Guía de Recursos elaborada por la propia Defensoría, en la ciudad de Buenos Aires hay al menos 30 servicios de atención y asesoramiento jurídico, pero ninguno de este tipo. Asensio comenta que hasta donde conocen, es el único servicio de patrocinio gratuito especializado en violencia de género que funciona en el país.
A la hora de tomar nota del trabajo realizado en estos meses, la funcionaria destaca que más del 90% de las consultas recibidas se vinculan a situaciones de violencia familiar pero enfatiza que la oficina está habilitada para recibir consultas derivadas de las otras violencias contempladas en la ley 26485 como pueden ser la laboral u obstétrica. Sobre este punto considera que se da de esta manera porque la violencia familiar es la que más visibilizada está: “creo que el esfuerzo de las organizaciones de mujeres ha permitido instalar muy fuertemente en la agenda este tipo de violencia y es donde hay puestos muchos recursos estatales (faltan pero es donde más hay)”. Agrega que “otras formas de violencia están menos visibilizadas, menos instaladas en la agenda pública y esto hace que tal vez no sea tan fácil de identificar los servicios y los medios para realizar este recorrido”.
En un informe del primer mes de trabajo, correspondiente al periodo octubre-noviembre, se indica que de las 244 consultas recibidas hubo solo 5 casos en los que se denunciaron situaciones de violencia en el ámbito laboral. El resto denunció haber padecido situaciones de violencia en el ámbito de sus relaciones interpersonales. Aun no se ha hecho pública una actualización de estos datos.
Es menester remarcar de este informe que del total de consultas, fueron 71 los casos en los que se brindó patrocinio jurídico, en 48 se realizó alguna petición judicial (en la mayoría de los casos, alguna medida de protección). De esos 48 requerimientos, 29 fueron resueltos favorablemente, 1 fue rechazado y 18 están pendientes de resolución. Los otros casos fueron derivados o se brindó asesoramiento.
La opinión de las organizaciones
Distintas organizaciones que trabajan con violencia de género vienen apuntando fuerte a que el Estado invierta en mecanismos de acceso a la Justicia como este patrocinio. Muchas de ellas incluso han desarrollado sus propios dispositivos de asesoramiento jurídico y acompañamiento a las víctimas. Parar conocer su opinión consultamos a Natalia Gherardi, directora Ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), y a Ada Rico de la Asociación Civil La Casa del Encuentro (conocida por la elaboración de estadísticas propias sobre femicidio).
“Si bien no tenemos resultados del trabajo realizado por el poco tiempo que lleva, consideramos un avance que se desarrollen servicios jurídicos gratuitos especializados en temas de violencia. Hay que dejarlos trabajar pero hay que mencionar la buena calidad de los servicios que brinda la Defensoría General”, apunta Gherardi. En el mismo sentido opina Rico “que estos dispositivos son partes de la lucha” y agrega que “algo bueno es que es gratuito y que no tiene requisitos de accesibilidad”.
Ambas especialistas remarcan que algo desventajoso es que el patrocinio esté sólo en la ciudad de Buenos Aires y ubicado en la zona céntrica, alejado de los barrios. La representante de ELA avanza críticamente en el análisis general de la situación de acceso a la Justicia al enfatizar que la política pública en este sentido “es escasa, centralizada y fragmentada”. “A nivel país es casi anecdótico: ocho abogados en el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Pero tampoco tenemos las estadísticas oficiales y de calidad que nos digan cuál es el diagnóstico del déficit de acceso a la justicia. ¿Sobre la base de que información, sobre la base de que datos elaboramos política pública?”, se pregunta.
En tanto Ada Rico apunta sobre la importancia de “cuidar” al personal que trabaja en el patrocinio. “Cuando hay buena atención y no tantos requisitos de admisión se empiezan a desbordar, sería importante cuidarlo porque no es sencillo trabajar con estos temas. Tal vez la Comisión ya tiene apuntado este aspecto”.
Los desafíos a futuro
Descentralizar el servicio y llegar a los puntos más alejados de la ciudad es uno de los
aspectos a resolver para mejorar el acceso a la Justicia. Muchas mujeres tienen hijos/as que no pueden dejar solas/os, no cuentan con el dinero para llegar al lugar o quizás están sometidas a una presión que les impide avanzar en el pedido de ayuda. Desde la dirección del proyecto reconocen las dificultades, vinculadas al desplazamiento hasta el centro, de muchas personas que puedan necesitar del patrocinio.
Al ser consultada sobre la posibilidad de que se abran oficinas similares en otras provincias, Asensio indica que se han recibido muchas consultas desde distintos puntos del país. Aclara que la Defensoría General se ha dado la política de alentar y promover que se replique la experiencia, pero que no tiene jurisdicción para intervenir en las provincias.
Finalmente, quizás uno de los temas más complejos a resolver sea la asistencia integral de las víctimas. Gómez señala que “hay algunas cuestiones que no vamos a poder resolver cómo es el aspecto socioeconómico sobre el que advierto que no hay recursos suficientes”. En palabras de Raquel Asensio: “la estrategia legal es fundamental pero no va a llegar a ningún lado si la mujer no tiene los elementos necesarios y las condiciones para poder sostener esa denuncia. Por ahora podemos apostar a resolver uno de los aspectos: el organismo ofrece asistencia letrada para el acceso a la justicia, incorporar otras disciplinas sería importante y uno de los desafíos para trabajar en el futuro”.
¿Dónde asistir?: El Proyecto Piloto de Asistencia y Patrocinio Jurídico Gratuito a Víctimas de Violencia de Género funciona en Paraná 426 (entrepiso) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de lunes a viernes en el horario de 8 a 20. También se reciben consultas vía correo electrónico: violenciadegenero@mpd.gov.ar
Fotos: Gisela Castro
Derribando barreras para el acceso a la Justicia
Desde octubre del 2012 funciona en la ciudad de Buenos Aires un patrocinio jurídico gratuito para víctimas de violencia de género. Es abierto, sin restricciones y atiende todos los tipos de violencia. Las desventajas: funciona sólo en Capital y en la zona céntrica. Conocimos el lugar, hablamos con sus responsables y buscamos la opinión de especialistas.
Por Belén Spinetta
COMUNICAR IGUALDAD- Animarse a radicar una denuncia cuando sé es víctima de violencia de género representa en sí mismo un gran paso. Para muchas mujeres implica además sortear dificultades y temores. Sin embargo, muchas veces se choca con la burocracia en el ámbito jurídico o se carece de herramientas para afrontar lo que viene después. Cuando se habla de violencia de género y los caminos para combatirla, el acceso ala Justicia se pone en el centro de la escena.
En los últimos años, de la mano de la sanción dela Ley 26.485 De Protección Integral para
Prevenir sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que se desarrollan sus relaciones interpersonales, se puso a foco la necesidad de que el Estado desarrolle dispositivos para atender las distintas necesidades derivadas de esta problemática. En ese proceso se creó la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) que depende de la Corte Suprema de Justicia de la Nación , la Línea 137 de atención integral a las víctimas de violencia doméstica del Ministerio de Justicia y recientemente comenzó a operar en la ciudad de Buenos Aires el Proyecto Piloto de Asistencia y Patrocinio Jurídico Gratuito a Víctimas de Violencia de Género, creado en el ámbito de la Comisión sobre Temáticas de Género de la Defensoría General de la Nación y en convenio con el Consejo Nacional de las Mujeres.
Son puertas que se abren, ganadas por la persistencia en la lucha de los movimientos de mujeres y sobre las que es importante dar a conocer para que cada vez sean más las personas que se apropian de las mismas.
Gratuito y sin restricciones
La oficina en la que funciona el Patrocinio Jurídico está ubicada en un entrepiso de Paraná 426, en el centro de la ciudad de Buenos Aires. Al ingresar llama la atención la gran cantidad de dibujos pegados en las paredes, son las huellas que dejan los niños y las niñas que pasan por el lugar acompañando a sus mamás. Allí hay mesas, lápices de colores y algunos juguetes didácticos para acompasar la espera.
Daniel Gómez es abogado y parte del equipo de profesionales encargadas/os de atender las denuncias de las víctimas y llevar adelante sus demandas. Explica que el objetivo es brindar patrocinio jurídico gratuito y asistencia legal en general a víctimas de violencia de género, en casos que sean de competencia dela Justicia Nacional o Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Desde que se puso en marcha, el 15 de octubre del 2012, han recibido más de 100 consultas mensuales, con una leve baja en el mes de enero.
El equipo se completa con ocho abogadas más, todas mujeres, y una persona encargada de las tareas administrativas. Acerca del funcionamiento, señala Gómez que “cuando llega una persona se le da ingreso en mesa de entrada dónde se determina si el caso corresponde a la oficina y si no corresponde se le provee una derivación por escrito ya que no nos gusta que la gente deambule por los edificios buscando cual es el lugar correcto”. El profesional remarca que el patrocinio no tiene restricciones, puede ir cualquier persona que necesite asesoramiento legal para situaciones en las que podría corresponder un reclamo en sede de la justicia nacional o federal.
Una vez abierto el expediente las/os abogadas/os harán el seguimiento del mismo. “Concurrimos a las audiencias, hacemos las peticiones por escrito, apelamos si algo no prospera. Es decir, atacamos el problema y tomamos la medida cautelar que puede ser por ejemplo una exclusión del hogar pero no intervenimos en la problemática de fondo como resolver un déficit habitacional de la víctima o su independencia económica”. En este punto es donde se pone en evidencia la necesidad de desarrollar un trabajo interdisciplinario entre distintos organismos.
Un patrocinio para todas las violencias
Raquel Asensio encabezala Comisión de Temáticas de Género de la Defensoría General de la Nación , de cuyo ámbito depende esta oficina. Según una Guía de Recursos elaborada por la propia Defensoría, en la ciudad de Buenos Aires hay al menos 30 servicios de atención y asesoramiento jurídico, pero ninguno de este tipo. Asensio comenta que hasta donde conocen, es el único servicio de patrocinio gratuito especializado en violencia de género que funciona en el país.
En un informe del primer mes de trabajo, correspondiente al periodo octubre-noviembre, se indica que de las 244 consultas recibidas hubo solo 5 casos en los que se denunciaron situaciones de violencia en el ámbito laboral. El resto denunció haber padecido situaciones de violencia en el ámbito de sus relaciones interpersonales. Aun no se ha hecho pública una actualización de estos datos.
Es menester remarcar de este informe que del total de consultas, fueron 71 los casos en los que se brindó patrocinio jurídico, en 48 se realizó alguna petición judicial (en la mayoría de los casos, alguna medida de protección). De esos 48 requerimientos, 29 fueron resueltos favorablemente, 1 fue rechazado y 18 están pendientes de resolución. Los otros casos fueron derivados o se brindó asesoramiento.
La opinión de las organizaciones
Distintas organizaciones que trabajan con violencia de género vienen apuntando fuerte a que el Estado invierta en mecanismos de acceso ala Justicia como este patrocinio. Muchas de ellas incluso han desarrollado sus propios dispositivos de asesoramiento jurídico y acompañamiento a las víctimas. Parar conocer su opinión consultamos a Natalia Gherardi, directora Ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), y a Ada Rico de la Asociación Civil La Casa del Encuentro (conocida por la elaboración de estadísticas propias sobre femicidio).
“Si bien no tenemos resultados del trabajo realizado por el poco tiempo que lleva, consideramos un avance que se desarrollen servicios jurídicos gratuitos especializados en temas de violencia. Hay que dejarlos trabajar pero hay que mencionar la buena calidad de los servicios que brindala Defensoría General ”, apunta Gherardi. En el mismo sentido opina Rico “que estos dispositivos son partes de la lucha” y agrega que “algo bueno es que es gratuito y que no tiene requisitos de accesibilidad”.
Ambas especialistas remarcan que algo desventajoso es que el patrocinio esté sólo en la ciudad de Buenos Aires y ubicado en la zona céntrica, alejado de los barrios. La representante de ELA avanza críticamente en el análisis general de la situación de acceso ala Justicia al enfatizar que la política pública en este sentido “es escasa, centralizada y fragmentada”. “A nivel país es casi anecdótico: ocho abogados en el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Pero tampoco tenemos las estadísticas oficiales y de calidad que nos digan cuál es el diagnóstico del déficit de acceso a la justicia. ¿Sobre la base de que información, sobre la base de que datos elaboramos política pública?”, se pregunta.
En tanto Ada Rico apunta sobre la importancia de “cuidar” al personal que trabaja en el patrocinio. “Cuando hay buena atención y no tantos requisitos de admisión se empiezan a desbordar, sería importante cuidarlo porque no es sencillo trabajar con estos temas. Tal vezla Comisión ya tiene apuntado este aspecto”.
Los desafíos a futuro
Descentralizar el servicio y llegar a los puntos más alejados de la ciudad es uno de los
aspectos a resolver para mejorar el acceso a la Justicia. Muchas mujeres tienen hijos/as que no pueden dejar solas/os, no cuentan con el dinero para llegar al lugar o quizás están sometidas a una presión que les impide avanzar en el pedido de ayuda. Desde la dirección del proyecto reconocen las dificultades, vinculadas al desplazamiento hasta el centro, de muchas personas que puedan necesitar del patrocinio.
Al ser consultada sobre la posibilidad de que se abran oficinas similares en otras provincias, Asensio indica que se han recibido muchas consultas desde distintos puntos del país. Aclara quela Defensoría General se ha dado la política de alentar y promover que se replique la experiencia, pero que no tiene jurisdicción para intervenir en las provincias.
Finalmente, quizás uno de los temas más complejos a resolver sea la asistencia integral de las víctimas. Gómez señala que “hay algunas cuestiones que no vamos a poder resolver cómo es el aspecto socioeconómico sobre el que advierto que no hay recursos suficientes”. En palabras de Raquel Asensio: “la estrategia legal es fundamental pero no va a llegar a ningún lado si la mujer no tiene los elementos necesarios y las condiciones para poder sostener esa denuncia. Por ahora podemos apostar a resolver uno de los aspectos: el organismo ofrece asistencia letrada para el acceso a la justicia, incorporar otras disciplinas sería importante y uno de los desafíos para trabajar en el futuro”.
¿Dónde asistir?: El Proyecto Piloto de Asistencia y Patrocinio Jurídico Gratuito a Víctimas de Violencia de Género funciona en Paraná 426 (entrepiso) dela Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de lunes a viernes en el horario de 8 a 20. También se reciben consultas vía correo electrónico: violenciadegenero@mpd.gov.ar
Fotos: Gisela Castro