Una mirada especializada sobre la encuesta del INDEC
Valeria Esquivel es doctora en Economía e investigadora del Instituto de Ciencias de
COMUNICAR IGUALDAD–¿Cuál es tu opinión sobre
-Lamentablemente, el Informe de Prensa del INDEC no especifica qué tipo de encuesta es, ni nos muestra el cuestionario utilizado, sin lo cual es difícil evaluar la encuesta en términos metodológicos. Probablemente sea una “lista corta de tareas”, mediante la cual se le presentan a la o el encuestado una lista de actividades (“cocinar/preparar la mesa/lavar los platos” o “ayudar a niños y niñas en sus tareas escolares”) que luego se agrupan en los tres tipos de actividades publicadas por la encuesta “Quehaceres domésticos”, “Apoyo escolar” y “Trabajo de cuidados”. El hecho de que sea una encuesta representativa a nivel nacional hace que la información sea muy potente. Las definiciones adoptadas para los quehaceres domésticos y el trabajo de cuidados se encuentran en línea con la experiencia latinoamericana. Haber tomado como referencia el día de ayer también es un rasgo positivo, ya que la recordación tiende a ser mejor que si se toman ventanas de observación más largas (“la semana pasada”, por ejemplo). Sin embargo, la presentación del “apoyo escolar” como una sección diferencial de los cuidados es novedosa, aunque no necesariamente la mejor opción, ya que lo importante en términos analíticos es saber qué población se beneficia de los cuidados (“cuidado de adultos mayores” o “cuidado de niños/niñas/adolescentes”). El apoyo escolar es sólo una parte del cuidado de niños/niñas y adolescentes. No sabemos si estas categorías de actividades incluyen, por ejemplo, los traslados generados por las mismas (por ejemplo, “llevar/traer niños y niñas a la escuela” ¿es parte del “apoyo escolar”?). Yo creo que para evaluar esta encuesta correctamente, sería importante que se diera a conocer el cuestionario utilizado.
– En general se observa una mayor participación de las mujeres en las tareas de cuidado, lo cual era previsible. ¿Qué otros aspectos destacarías?
-En principio los resultados en general parecen razonables, y están bien presentados (aunque no sabemos el peso poblacional de las categorías, por ejemplo, los “varones cónyuges”, que tienden a ser muy pocos y por lo tanto el dato podría ser de menor calidad). Me parece importante mencionar el modo en que deben leerse promedios poblacionales, ya que los datos más agregados promedian varones y mujeres con distintas estructuras de hogar y en distintas inserciones en el mercado de trabajo. Por eso, a veces parece que el tiempo fuera “poco”, cuando es un tiempo promedio de toda la población. En este sentido, la desagregación presentada es pertinente. Hay que ser cuidadosa en no leer el “tiempo por participante” sin “filtrarlo” por la tasa de actividad (los tiempos por participante no se pueden comparar entre sí). Habiendo hecho estas consideraciones metodológicas, es muy impactante que las cónyuges participen en el 95% de los casos en el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, dedicando en promedio más de 7 horas diarias. ¡Y entre estas cónyuges también están las ocupadas! Las mujeres solteras (que pueden o no vivir solas) participan más en las tareas de cuidado no remunerado que los varones que más participan, que son los casados y unidos, aunque más que la situación conyugal interesaría el tipo de hogar (unipersonal, nuclear, monoparental, etc.). Como en la encuesta de
– ¿Cómo se debe interpretar que el mayor tiempo dedicado a cuidados esté, tanto para mujeres como para varones, en los niveles intermedios de educación (Tabla 7)?
-En esa tabla, como en las demás, no hay que mirar sólo los tiempos por participante sino también la tasa de participación (que, creo, tiene mejor calidad). Yo leería en esta tabla que: a) las variaciones en la tasa de participación son realmente pocas, las mujeres participan mucho más que los varones, y mucho, con independencia de su nivel de educación; b) a medida que las mujeres tienen mayor educación, y posiblemente mayores ingresos, dedican menos tiempo cuando participan, probablemente porque pueden con sus ingresos comprar sustitutos (servicios de cuidado, trabajadoras domésticas remuneradas, etc.).
– ¿Observás diferencias sustanciales en relación a la Encuesta de Uso del Tiempo del 2005 de CABA?
-En comparación con el relevamiento en
Nota central:
Tiempo, un recurso utilizado en forma desigual por mujeres y varones











2 Comentarios
Estimados/as: estoy realizando una tesis y me gustaria utilizar la encuesta de usos del tiempo, ustedes disponen de un modelo para usar?
Muchas gracias.
Hola Sabrina, la encuesta no la hicimos nosotras sino el INDEC. Tendrías que hablar con ese organismo. Un abrazo