“La Campaña ha permitido desplegar estrategias en pos de la autonomía de las mujeres”

Este 28 de mayo se cumplen diez años de existencia de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, articulación federal que reúne en Argentina a miles de activistas y adherentes y a cientos de movimientos, partidos y organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles y feministas alrededor de esta demanda. Tanto Mariela Belski –directora ejecutiva de Aministía Internacional Argentina- como María Alicia Gutiérrez -integrante de la Campaña-, coinciden en que en este período fue fundamental el aporte de esta organización en instalar el aborto como una problemática de salud.  

Por Laura Salomé Canteros

COMUNICAR IGUALDAD– Diez años de pañuelos verdes. La demanda del reconocimiento del derecho al aborto por libre decisión de las mujeres es la lucha por un mundo mejor. Cuestión de igualdad y justicia social, el aborto no es un problema sólo de las mujeres y las personas trans sino una interpelación hacia el sistema de atención de la salud, y la garantía de que la autonomía individual y la calidad de vida de las personas son derechos que representan un paso hacia la liberación de las mujeres, y junto a ellas, de toda la sociedad.

Desde sus inicios, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito se propuso como una articulación del movimiento de mujeres y feminista de derechos humanos que acciona para ampliar y diversificar los marcos normativos que previenen, sancionan y pretenden erradicar la discriminación, los abusos y las múltiples violencias a las que se ven a diario sometidas las mujeres.

Actora política y social fundamental, la Campaña nació diez años atrás en un Día de Acción Global por la Salud de las Mujeres y hoy despliega a través de sus integrantes todo tipo de acciones y estrategias a los fines de informar, sensibilizar y exigir por qué es una deuda de la democracia argentina que se respeten los derechos consagrados de salud integral y autonomía femenina en el objetivo de eliminar un tipo penal que criminaliza sólo la decisión de las mujeres.

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Diez años de acción, logros y desafíos 

La Campaña surgió en un Encuentro Nacional de Mujeres, y en su primer comunicado de prensa, emitido en mayo de 2005, unas ochenta integrantes expresaron que el compromiso con el derecho de las mujeres al aborto legal, seguro y gratuito “forma parte de la integralidad de los derechos sexuales y los derechos reproductivos”, instalando el lema que convoca en cada una de sus acciones, “educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”. Además, sostuvieron que “la clandestinidad del aborto no impide su realización sino que aumenta los riesgos y atenta contra la dignidad de las mujeres. No queremos ni una sola muerte más por abortos clandestinos”. 

Desde el sostenimiento de que el Derecho es una construcción social y que si las leyes no responden a los cambios y demandas sociales, son anacrónicas e inaplicables, la Campaña es autora del Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo que más apoyo recibió, en estos diez años. En su redacción, propone la despenalización y legalización del aborto por decisión de la mujer y la implementación y monitoreo de políticas de salud pública y privada que contengan y den solución a las consecuencias de la realización de aproximadamente 500 mil abortos inseguros al año. El proyecto fue presentado por quinta vez consecutiva en abril de 2014 en el Parlamento y cuenta con la firma de casi 70 legisladoras/es. 

Para Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, “no estaríamos donde estamos sin el esfuerzo y trabajo incansable e inclaudicable de la Campaña”. Para la abogada ese trabajo de instalación permitió que, “durante estos años el tema aborto, ya sea su despenalización como el aborto legal, hayan sido discutidos en diversos espacios académicos y políticos tanto que los medios cubren con mayor asiduidad el tema, hay más periodistas interesadxs”, se ha llegado a “conversar en las escuelas y la sociedad incluso está más informada”.

Para Belski, desde hace tres años -momento en que la Corte Suprema de Justicia sancionó el fallo F.A.L.- se “puso fin a un debate que durante años interpretó de modo erróneo la aplicación de una norma legal y desde entonces, se logró involucrar el tema en casos denunciados en instancias internacionales que condenaron al Estado argentino e impusieron obligaciones concretas en torno a este derecho. Esto permitió que “el año pasado en un acto público, el Estado Nacional pidiera disculpas a una menor violada por no haber garantizado el acceso al aborto en tiempo y forma”. 

Para María Alicia Gutiérrez, la formación y el crecimiento de la Campaña conlleva varios avances. En primer lugar, que se haya logrado organizar, sostener e incrementar una Campaña con sentido federal; en segundo, el haber podido convivir a pesar de las diferencias: creo que es un ejemplo de la diversidad tanto en términos políticos como en pertenencias identitarias o regiones, punto que la enriquece. En tercer lugar, que ha posibilitado la integración permanente de nuevos grupos y personas. En este sentido es muy valiosa la incorporación de mujeres jóvenes que le han dado una impronta sumamente dinámica; y en cuarto orden, si bien la conformación de origen era para lograr la ley, ha podido repensarse e incorporar estrategias que van generando el debate social y el cambio cultural necesarios para que las mujeres asuman el derecho a sus derechos y una especie de ´proceso de implementación´ de los mismos aun sin ley”. “La Campaña ha permitido desplegar estrategias en pos de la autonomía de las mujeres” concluye. 

Fotos: Laura Salomé Canteros

Nota central:

“El Estado convalida que el aborto se haga en silencio, pero no genera ninguna política pública que implemente un compromiso”

1 Comentario

  1. Martha Rosenberg:

    Muy buena la nota! Veamos cuando llega el momento en que el Estado pida perdón a las miles de muertas por aborto clandestino en lo que va de la democracia!
    Como vulneración de los derechos humanos, la responsabilidad por estas muertes de mujeres, adolescentes y niñas es imprescriptible.
    No debe haber #NiUnaMenos por aborto clandestino.
    ¡Ni Una Menos!

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