“La magnolia simboliza la dignidad y la perseverancia, y creo que lo importante es el trato digno que nos merecemos todas las personas”

Hasta fines de octubre puede verse en Casa Brandon la muestra de fotografías Magnolias, de Nacho Miyashiro, sobre 12 femineidades trans. Se trata de la culminación de un proyecto iniciado en el 2012, cuando Argentina sancionó la Ley de Identidad de Género, que buscó lograr retratos “no desde el prejuicio, ni desde la estigmatización, no desde la vulnerabilidad, ni desde la marginalidad, sino desde lo humano”. Dice el fotógrafo en la siguiente entrevista en la que reflexiona sobre el trabajo: “Con las dos primeras entrevistas que hice fue como que me quedé con la cabeza dando vueltas a mil… y me di cuenta que yo me creía una persona abierta y había un montón de cosas que no estaba teniendo en cuenta”.

Por Natasha Urman

COMUNICAR IGUALDAD– Cuando se aprobó la Ley de Identidad de Género  (Ley 26.743) en el año 2012, las reacciones de la sociedad fueron dispares, pero, sin dudas,  la ley

Nacho Miyashiro

Nacho Miyashiro

significó para las personas transgénero un cambio que les brindó nuevas posibilidades y derechos a nivel legal, así como un hecho histórico a nivel mundial.

Por otro lado, es importante tener en cuenta que vivimos en una sociedad atravesada por los medios de comunicación, medios que construyen estereotipos y  que muchas veces lo hacen desde la ignorancia, el prejuicio y aquello que sea funcional a sus intereses. En el último tiempo y en repetidas oportunidades, figuró en la agenda mediática la temática trans con un altísimo grado de superficialidad y violencia, y con un bajísimo grado de empatía y respeto. Es por esto que al mirar más allá del eje legal, notamos que como sociedad los cambios no están dados como es esperado: es decir, a partir de una ley que crea un precedente, que amplía y deja establecidos derechos, garantías y posibilidades nuevas, aún permanece una deuda a nivel sociedad, que es aquella que debemos saldar entre todxs: en las calles, en las oportunidades laborales, en nuestros grupos de amigos y familiares.

Nacho Miyashiro, de 34 años, comenzó un proyecto en el año 2012, en el contexto de la aprobación de la Ley de Identidad de Género. Entendió que como fotógrafo y trabajador de la imagen tenía una responsabilidad social y la plasmó en su trabajo, que muestra doce feminidades trans retratadas, aunque desde un enfoque distinto. Doce personas, doce procesos con historia, con vida y maneras de transitarla.

El proyecto apunta a la desmitificación, a romper prejuicios y estereotipos, a aproximarnos e involucrarnos más directamente con estas feminidades, a identificarnos, empatizar, estar en sintonía con ellas de una manera diferente de la que usualmente se plantea en los medios de comunicación. Magnolias, como proyecto fotográfico, apunta a movernos del eje de la vulnerabilidad, del prejuicio y de la marginalidad, para dar lugar a otra faceta: a lo humano, a lo digno. Hablamos con él para saber un poco más tanto sobre el proyecto en sí como sobre el surgimiento de esta idea, el proceso de realización y la muestra fotográfica que se está realizando en Casa Brando.

-¿Qué es lo que solés hacer como fotógrafo y en qué se diferencia (o no) este proyecto de lo que hacés usualmente?

-Yo como fotógrafo siempre me dediqué a hacer todo lo que es retratos, como, por ejemplo, en producciones de moda, pero siempre con gente. Pero la verdad que es la primera vez que hago un proyecto personal. Tiene parte de lo que aprendí en fotografía de moda y publicitaria porque cada retrato tiene bastante de producción, o más que nada mucho detalle, yo me traté de fijar que estén las locaciones bien elegidas, la vestimenta, el estilismo, como que hay una preocupación por ese lado.

-¿Y cómo fue el proceso de ir eligiendo la manera de construir cada imagen de manera individual?

-Cuando empecé con el proyecto, la idea inicial era empezar a desterrar ciertos estereotipos, ciertos prejuicios y mitos que circulan alrededor de la comunidad trans. Entonces, lo que buscaba era que a partir de conocer a cada una de ellas, de vincularme de alguna manera, que podía ser, por ejemplo, acompañarlas en sus obras, hacer un recorrido con ellas… quiero decir, para lograr la construcción de cada imagen era necesario conocerlas en profundidad, saber sus historias, qué es lo que querían de sus vidas, qué les apasionaba, y la construcción de imagen fue algo mutuo en realidad. Partía de “¿cómo puedo construir una imagen que te represente?” y salieron estas fotos, que son como bastante diversas y se distinguen bastante entre sí.

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-¿De qué manera este proyecto te hizo cambiar la noción que tenías sobre la temática trans? ¿Sentís que te nutrió en ese sentido?

Me nutrió al cien por ciento, es la verdad. Porque yo todo lo que sabía era “bueno, se aprobó la Ley de Identidad de Género, punto”. Sabía cosas muy puntuales, no tenía ningún conocimiento de vida, digamos, contado exclusivamente por ellas. Entonces ya con las dos primeras entrevistas que hice fue como que me quedé con la cabeza dando vueltas a mil… y me di cuenta que yo me creía una persona abierta y había un montón de cosas que no estaba teniendo en cuenta. Y en ese sentido puedo decir que sí, que me cambió de mil formas.

-Creo que la información que usualmente tenemos al alcance es bastante teórica y lo que hace muchas veces es crear un concepto homogéneo, ¿cómo sentís que este proyecto rompe con lo que podríamos considerar más “de libro”?

-Es que, claro, lo importante de esto es la vivencia de cada una. Creo que uno llega a este tipo de proyectos comprometiéndose por ese lado. Sino era más imponer lo que yo pensaba, y esa no era la intención, el punto no era la teoría sino crear un proyecto juntos y establecer una relación en profundidad como personas.

-Contame sobre el título que le diste a la obra. ¿Cómo surge el nombre “Magnolias”?

-El nombre surge porque, bueno, yo no quería usar la palabra “trans”, entonces estuve buscando un paralelismo. Y en realidad hay que hacer una salvedad: yo acá estuve retratando las feminidades trans, no estoy hablando de lo trans en general. Así que me pareció que estaba bueno titularlo con el nombre de alguna flor, que simbolizara lo que representa y busca expresar este proyecto… y así me encontré con “magnolias”, que la magnolia de alguna manera simboliza la dignidad y la perseverancia, y creo que de todo esto lo importante es el trato digno que nos merecemos todas las personas.

-¿Qué opinión te merece la manera en la que se estuvo exponiendo  en los medios la temática transgénero en el último tiempo?

-Bueno, un poco la idea de iniciar este proyecto fue esa también. Nosotros estamos, hoy por hoy, bombardeados de imágenes, los medios nos bombardean con imágenes todo el tiempo y crean ciertos estereotipos acerca de las personas. Uno piensa quizás en el colectivo trans y lo que se le viene a la mente gracias a muchos medios es la prostitución y quizás algún tipo de farándula, no se puede tener otras posibilidades, digamos. Entonces la idea era desterrar un poco eso que nos imponen tanto los medios, así como trabajar más la parte humana.

-¿Qué tipo de reacciones recibiste en tu entorno o a medida que contabas o mostrabas el proyecto?

-En realidad el objetivo era que lo viera no tanto el colectivo trans en sí mismo, porque uno supone que ya está más involucrado con estos temas, sino que me gustaba el hecho de que pudiera verlo cualquier persona y así ver qué le generaba. Lo probé con mi familia a modo de experimento, entonces durante los dos años que tardó en hacerse el proyecto  los fui involucrando, de alguna manera. Los llevé a ver obras de teatro de algunas de las chicas que son actrices, por ejemplo, y quise que vieran que existen otras posibilidades que las que aparecen en la tele. Que son personas que tienen todas las capacidades del mundo, que pueden trabajar de lo que quieran, que no se tienen que quedar con los estereotipos de los que hablamos antes, fijos, marcados.

-¿Tenés intenciones de seguir trabajando este tipo de temáticas o proyectos similares a futuro?

-Y, yo tengo una mentalidad bastante activista. Esta es mi forma de aportar desde lo que yo puedo hacer, que es sacar fotos. Creo que cuando uno utiliza las herramientas que tiene y puede manejar para una acción social, la gratificación es el triple. Quiero decir, yo puedo hacer miles de trabajos, pero esto es distinto y está bueno sentir que uno puede hacer algo, que no lo planteo como que va a ser la solución del mundo pero sí que se puede generar un click en algunas cabezas.

Foto destacada: Karen Bennett.

Magnolias. En Casa Brandon hasta fines de octubre. Luis María Drago 236. De miércoles a domingos desde las 20hs; miércoles, jueves y domingos hasta las 02:00, viernes y sábados hasta las 03:00.

 

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