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Celos y necesidad de control en la era de las redes sociales: diferencias de género que persisten entre l@s jóvenes
Los celos y el control impregnan la experiencia en los noviazgos jóvenes, limitando el disfrute en las parejas y creando motivos de conflicto. Hablamos de ello con la coordinadora general de la investigación “Jóvenes, relaciones de pareja y malos tratos en el noviazgo”, Lucila Tufro, y lxs comunicadorxs sociales Luciana Ruiz y Luis Motta. Lxs tres forman parte de la Asociación civil Trama y participaron en la elaboración de este estudio.
Por Sarah Babiker
COMUNICAR IGUALDAD- En el estudio se habla de la necesidad de nuevos modelos, pero lo nuevo ¿es siempre superador o se dan entre las personas jóvenes nuevas diferencias de género o formas novedosas de desigualdad o violencia?
LT: Yo creo que las violencias se potencian por la tecnología, los mecanismos son los mismos, los motivos de desigualdad son los mismos, lo que está muy sofisticado es la aparición de ciertos elementos tecnológicos que ayudan a que eso sea muy eficiente, que a vos te puedan rastrear porque tu celular tenga GPS o que puedan entrar a una red social y saber lo que estás diciendo o a quiénes tenés de amigos. Pero los motivos son los mismos, y a estas edades el conflicto más grande es el riesgo potencial de la infidelidad. O de que frente a terceros – sobre todo frente a tu grupo de pares – tu novio o tu novia te deje en una situación de ser el traicionado o traicionada.
LM: Lo nuevo no necesariamente es bueno ni distinto pero sí más complejo, se complejiza desde las nuevas tecnologías pero también desde los nuevos modelos que en muchos casos son meramente estéticos, cuestiones de superficie pero que no ponen en crisis la cuestión real del poder que hay en el vínculo.
¿Cómo trabajar algo tan emocional y tan avalado por el amor romántico como el miedo a ser traicionadxs?
LR: En el momento en el que vos podés parar la pelota, y darles la oportunidad de que lo piensen, comienzan a ver las contradicciones y cómo es que eso que se supone que una pareja tiene que ser, un momento de placer, es constantemente un espacio de conflicto y de sufrimiento. Es una gran necesidad de que puedan pensar la situación, salir del hacer, del repetir constante de lo que me dice el amigo, lo que me dice el grupo y tener un espacio donde reflexionar como una situación donde hay que ponerle la cabeza, no solamente el corazón.
LT: Una cosa que también charlamos mucho, sobre todo después de los grupos, es esta cuestión de noviazgos en los que la sexualidad ya está presente. A partir de los 13, 14, 15 años el tema de la sexualidad forma parte de la pareja, la iniciación es más o menos entre los 15 y los 16. Que sean parejas donde la sexualidad forma parte del vínculo también crea esta inseguridad constante de que si yo ya tuve relaciones con ese chico o esa chica, y él o ella va por ahí mostrándose, yo quedo como el cornudo o la cornuda. Algo que debería ser una conquista de la libertad, un espacio que puedo compartir con otra persona, se convierte en un problema, porque ya no hay un control social, y ante esa falta de control de afuera soy yo quien tiene que poner el límite y estar controlando, yo y mi entorno que también es otro elemento de control, también los amigos informan de un lado y del otro lo que pasa, y hasta a veces las propias familias.
-También se aprecia una tendencia de las chicas a experimentar celos e intentar ejercer el control de sus parejas.
LT: Sin embargo, tanto en el control como en los celos, lo que me parece que sí sigue apareciendo es que los varones tienen aún hoy más capacidades de tomar distancia de esas relaciones o de defenderse de manera diferente, es decir, cuando son las chicas las que tienen actitudes de control o son extremadamente celosas. Lo que sí aparece en los testimonios es que a las chicas les cuesta mucho más poner límites a los controles de los varones que a los chicos; ellos lo toman como una cosa más quejosa y bueno, si me molesta mucho corto la relación y, si no, hago la mía. A las chicas sí se les sigue imponiendo esa idea de que si estás en una pareja tu tarea es conservarla, tratar de acomodar las cosas, de que los problemas no sucedan, de ahí que sigue siendo todavía muy fuerte la división de roles dentro de la pareja. Después, en ciertas situaciones puntuales, las chicas sí que abren como un espacio de mayor libertad, pero el rol más tradicional sigue estando muy presente y cuando piensan en parejas ideales le siguen demandando al hombre el rol protector, compañero, proveedor, lo piensan en términos de futuro donde una pareja si concibe una familia, sea él quien trae el sustento económico aunque ella se piense como una persona que va a trabajar, a seguir con los estudios etc. También dan muy altas las cifras cuando se piensa en que la pareja es lo que a mí me da cierta seguridad, tanto en los varones como en las mujeres y ahí también hay una cuestión de lo tradicional, de pensar que la otra persona me completa, más desde el punto de vista del amor romántico, y en esas instancias a las chicas les sigue siendo mucho más dificultoso decir, bueno, si esta pareja no me cierra hago la mía, busco otra, para la chicas sigue teniendo un costo alto la ruptura.
Nota central:
Jóvenes y relaciones amorosas: continúan los estereotipos de género y la violencia no se cuestiona