Comunicación y economía en la 58º sesión de la CSW

Dafne Sabanes Plou y Corina Rodriguez Enriquez son, respectivamente, especialistas en comunicación y en economía. Ambas participaron recientemente en Nueva York de la 58º Sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la Organización de las Naciones Unidas (CSW por sus siglas en inglés) y destacan los logros del documento final en las áreas que cada una trabaja.

COMUNICAR IGUALDAD- En relación a los medios masivos de comunicación, el documento final los urge como actores sociales relevantes para que tengan en cuenta las resoluciones logradas en el acuerdo y que lo difundan, para fortalecer los derechos de las mujeres, y lo mismo señalan en relación a la Plataforma de Acción de Beijing de 1995 –señala Dafne Sabanes Plou, integrante de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones-. En relación a los aspectos específicos, señala la responsabilidad de los medios, incluso los espacios en Internet, para hacer un uso responsable de su tarea en vistas a eliminar la explotación y la trata de mujeres y niños y la importancia de los mismos para terminar con los estereotipos de género y fomentar la libertad de expresión y de opinión de las mujeres.”

En relación a tecnología de la información y la comunicación, el documento final – señala Sabanes Plou- “reconoce que todavía persiste una preocupante brecha digital de género y llama a los gobiernos a invertir en infraestructura y conectividad de calidad y a precios asequibles, incluyendo la provisión de banda ancha, para favorecer el empoderamiento de las mujeres, el ejercicio de sus derechos humanos, el acceso a los mercados, a la información y a las oportunidades”.

En las cuestiones vinculadas a economía y cuidado, Corina Rodriguez Enriquez, economista integrante del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas (CIEPP), destaca que si bien el documento reconoce la dimensión económica de la desigualdad de género y la subordinación de las mujeres, resulta débil a la hora de explicitar las causas estructurales y la necesidad de avanzar en un cambio de paradigma económico.  “Reconoce el derecho al desarrollo y da cuenta de las dificultades para que las mujeres puedan gozar plenamente de su derecho al trabajo y de las dificultades para avanzar en ODM 1 relativo a la pobreza, pero queda débil a la hora de vincular esto con la macroeconomía. Por ejemplo, cuando habla de los impactos de la crisis económica, no es claro acerca de las responsabilidades estructurales en su ocurrencia y la necesidad de regulación, y es ambiguo respecto del rol del sistema financiero. Tampoco profundiza sobre las implicancias negativas para las mujeres del estrechamiento fiscal y las políticas de metas de inflación.”

Nota central:

58º sesión de la CSW: costó pero salió

 

Post a Comment

*
* (will not be published)