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“Buscamos que el bienestar sea económico y espiritual”
Las integrantes de un taller de reciclado de basura presentaron, y sorprendieron, con sus productos durante el XVIII Encuentro Nacional de Mujeres.
Por Chiara Boschiero, desde San Juan
COMUNICAR IGUALDAD- En el XVIII Encuentro Nacional de Mujeres, que tuvo lugar en San Juan del 22 al 25 de noviembre 2013, participaron más de 20.000 mujeres de todo el país, que debatieron los 58 temas propuestos en más de 200 talleres que se abrieron en las escuelas de la capital provincial.
Muchas fueron por primera vez, como Liliana Ferraro, presidenta de la Cooperativa Creciendo Juntas (COCREJU), que participó en el taller Mujer y Medioambiente y vendió los productos de su cooperativa en las ferias de artesanía que se armaron en las plazas del centro. Su principal objetivo, con este viaje, fue difundir el trabajo de “reciclaje creativo” de la cooperativa “para que otras mujeres del país se animen y lo utilicen como herramienta para independizarse económicamente y tomar un rol activo en la sociedad”.
Esta cooperativa está integrada por 10 madres de estudiantes de la Escuela Creciendo Juntos de Moreno, Provincia de Buenos Aires. Se formó hace dos años gracias a un concurso sobre el cuidado del medioambiente lanzado por Carrefour desde Francia. Con la ayuda de la organización no gubernamental ARCA, el grupo de mujeres presentó el proyecto y ganó el dinero necesario para implementarlo.
Compraron una máquina que prensa el plástico, desde las botellas hasta los envueltos de las toallitas femeninas. La Escuela Creciendo Juntos de Moreno les dio un espacio físico para armar el taller, con el resultado de que de a poco concientizaron a todas las familias de la escuela, que empezaron a colaborar, dividiendo la basura. Al principio empezaron haciendo pruebas con los materiales, viendo qué objetos se podían hacer. Después, con la colaboración de un grupo de diseñadores del Centro Experimental de la Producción Arquitectura y Tecnología para Emergencia (CEPATAE), extensión de la FADU de la Universidad de Buenos Aires, crearon objetos distintos y siempre nuevos.
“Con la máquina que prensa”, cuenta Liliana, “generamos una materia prima que cortamos y mezclamos, creando colores y texturas, una materia resistente en el tiempo. Estos materiales han sido antes limpiados en nuestras casas con lavandina y alcohol, con atención a no intoxicarse con los elementos contaminantes”.
En la feria del Encuentro pudimos apreciar carpetas, bolsos, billeteras, cartucheras, porta macetas, lámparas, todo lo que se puede imaginar que uno necesita en un hogar. Muchas eran las mujeres que se paraban, para preguntar cómo hacían para realizar objetos tan lindo con material de reciclaje.
-¿Cuál es el objetivo de la cooperativa?
-En general usamos el reciclaje como valorización de nuestro planeta, personalmente como una forma de vida para poder lograr que el bienestar sea económico y a la vez espiritual. Me siento afortunada de poder enseñar esos valores a mis hijos. Trabajamos con libertad para transformar la relación que tenemos con las cosas y con las personas. Producimos de forma semi-artesanal, priorizando la buena voluntad y la generación de redes de concientización para una autonomía creativa. Con la experiencia, desarrollamos buen ojo y podemos sacar la belleza de lo prácticamente inservible. Así lo que nadie más quiere ver, deja de ser marginado y retoma forma y utilidad.
-¿Qué significó para ustedes participar a los talleres del XVIII ENM?
-Al no tener una cultura de igualdad, para mí fue muy útil participar del Encuentro. Siento que necesitamos más apoyo del Estado, porque hay muchas compañeras como nosotras que luchan para sustentarse a sí mismas y les cuesta imaginar cómo. Necesitamos reunirnos para entender el sentido de nuestras acciones vinculadas con la colectividad. Nosotras participamos al taller del cuidado del medioambiente, que se centró sobre todo en la lucha contra la megaminería. Me parece que todavía no hay mucha conciencia del nivel de contaminación que genera la basura. Pero sí se habló de la contaminación de los alimentos, de los químicos que se utilizan para la soja transgénica por ejemplo. Es terrible lo contaminado que es lo que comemos todos los días.
-¿Qué rol tiene la mujer hoy en la defensa del medio ambiente?
– Para mí, la mujer es un ser que al saber qué es parir y llevar a un hijo en el vientre, está muy conectada con la naturaleza. La mujer tiene un rol fundamental en la lucha para la defensa del medioambiente, porque su relación con la tierra tiene que ver con su relación con la vida y su propio cuerpo capaz de generar vida. Nosotras tenemos que preocuparnos constantemente por el mundo donde vamos a poner a los hijos y las hijas que vamos a parir. Hay que empezar a hacer algo para mejorarlo y defenderlo.
Cooperativa Creciendo Juntas: Escuela Creciendo Juntos, Barrio Parque Paso del Rey, localidad Moreno ( Tel: 0237-4691162; e-mail: ojoreciclando@gmail.com). Se necesitan: film de envoltorio y empaquetamientos; sachets de leche preferiblemente abiertos, limpios y secos; envoltorios plásticos de galletitas, golosinas, fideos, arroz, alfajores, etc; envases; bolsas de papas; recortes y sobrantes de telas de talleres de costura y textiles.
Fotos: Chiara Boschiero
Nota central:
Una vez, más, se hizo el Encuentro Nacional de Mujeres
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El efecto “encuentro”