Mientras candidatas/os a las próximas elecciones legislativas buscan votos prometiendo más seguridad, las fuerzas que deben garantizarla propinan insultos y golpes a la comunidad trans. La desprotección para el colectivo también se evidencia en comisarías, hospitales y hasta en las unidades penales. Mientras, algunos medios de comunicación se suman a la violencia y desinforman, ridiculizando a travestis, transexuales, transgéneros y mujeres trans. Entonces, las cámaras, en calles y estudios, ¿están preparadas para garantizar la vida plena de las identidades no convencionales? La seguridad, ¿es para todas, todos y todxs?
Por Jesica Farías
COMUNICAR IGUALDAD– «En 15 minutos ultrajaron todos mis derechos con un ataque feroz por mi condición de género, pero no sólo a mí me azotaron con crueldad sino también a todas las identidades no convencionales«, cuenta a esta agencia Diana Sacayán, activista travesti referente del Movimiento Antidiscriminación y Liberación.
Los golpes que un violento le propinó en un bar de
El caso de Diana ocurrió en agosto, cuando a
Sobre el accionar policial, Claudia Vásquez Haro, presidenta de Otrans
El reconocimiento debido y la realidad injusta
Un año atrás, pero después de décadas de lucha, se consiguió una norma de avanzada: la iniciativa parlamentaria que garantiza el reconocimiento de la identidad de género, de esa “vivencia interna e individual tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. Esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido. También incluye otras expresiones de género, como la vestimenta, el modo de hablar y los modales”, tal como indica
“Implica la seguridad de que te nombren tal como te identificás: Yo estoy de tacos, de pollera, maquillada, entonces, si me piden el documento no me van a decir más Daniel, pero además significa que el Estado garantiza mi salud, que me respalda la elección de género”, dice a COMUNICAR IGUALDAD Daniela Ruíz, titular de
Y las instituciones siguen golpeando. Lo hacen fuerte adentro de las cárceles, o antes de llegar a las prisiones, cuando las trans son detenidas. En agosto, Otrans La Plata denunció: “El jueves 22 de agosto, Ximena y Daniela fueron detenidas por personal policial masculino mientras eran prostituidas en la ciudad de
Aquello fue una muestra de la generalización de una práctica abrumadora que la sanción de
Y sobre violencia, más violencia: “Más de un 50 por ciento de las detenidas provienen del Nororiente Peruano, este dato no es menor, sino que sirve de un doble marcaje que justifica y da paso al racismo y la xenofobia”, señaló la asociación platense a principios de agosto cuando demostró que en menos de una semana detuvieron a mas de 20 mujeres trans, además de allanar pensiones en donde viven “de donde se han llevado pertenencias como también dinero”.
Una vez en las unidades penitenciarias, la realidad se endurece. Las privadas de la libertad que no realizaron cambios en su Certificado de Nacimiento ni en su DNI son alojadas “en lugares transitorios, pero muchas veces con varones lo cual es violatorio de los derechos humanos pero también de lo físico y psicológico”, apunta Claudia.
Según el Informe Anual 2012 El sistema de la crueldad VII elaborado por
Si el panorama es tan angustioso para el colectivo, imaginar que la adquisición de productos de limpieza o de belleza fuera fácil es un imposible: deben solicitarlo al jefe del penal, quien las expone a situaciones de abusos de poder y las fuerza, incluso, “a realizar favores sexuales, a cualquier miembro del SPB”.
Al mismo tiempo, el informe, por demás ilustrativo de una realidad que tapan las paredes y los barrotes, sostiene que “la población trans es sometida a vejatorias requisas, que incluyen desnudos totales, realizadas por personal masculino”. Y como si no las ampararan las normas, cuando las detenidas exigen que la acción sea realizada por femeninas, la respuesta es otro golpe: “La alternativa propuesta por el personal penitenciario a cargo fue que se realizaría con personal masculino de la cintura para abajo y con personal femenino de la cintura para arriba, argumentando que se encontraban en la disyuntiva de no saber cómo tratarla, no saber si es hombre, mujer, o qué era”.
Yhajaira, la que reclamó que se respete su nombre
La detuvieron en abril pasado, después de que un taxista la culpara sin pruebas de quererlo despojar de la recaudación. Venezolana y afrodescendiente, Yhajaira Falcón fue inculpada por el chofer pero también por un policía de
La activista trans estuvo acompañada por militantes afrodescendientes y de las organizaciones Las Paquitos, Putos Peronistas, Lesbianas y Feministas por
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1 Comentario
Te hago una consulta no pones un tu escrito, y creo que interesa como hicieron para requisarla cuando estuvo detenida, si lo hizo una mujer o un hombre, y si fue alojada con mujeres o con hombre. la pregunta va por el tema que si tiene la identidad de una mujer, o en el caso que todavia no, la ley establecer donde debera ser alojada o deja un vacio legal. como asì en el caso de la requisa. consulta