La penalización de la persona que consume prostitución –y por tanto puede avalar con esta conducta la existencia de explotación sexual y trata de personas- genera muchas dudas en relación a su efectividad, en tanto el/la cliente/a es sólo uno de los eslabones de una enorme cadena delictiva integrada en gran parte por personas, mayormente varones, con poder en distintos ámbitos del Estado.
COMUNICAR IGUALDAD- En declaraciones al diario neuquino La Mañana, Patricia Gordon, presidenta de la organización no gubernamental En Red (Red Solidaria de Capacitación y Tratamiento en Violencias, Abuso Sexual y Trata de Personas), afirma que habrá trata aún judicializando al consumidor de prostitución si no se tiene acceso a educación, trabajo, salud y sin erradicar las mafias del crimen enquistadas en los lugares de poder: “Lo que está detrás de la ley que sanciona al prostituyente se presenta como un gran absurdo en un país en el que el negocio está sostenido por los grandes sectores de poder. El sinsentido parte de una cultura que históricamente reprime la sexualidad, al punto tal que habilita el comercio sexual escindiendo las posibilidades de encuentro amoroso y recortando las libertades. Sería deseable poder erradicar las causas que llevan a muchas mujeres a ingresar en un circuito donde terminan siendo humilladas, violadas, drogadas y explotadas”.
En la misma línea se ubica Graciela Collantes, activista de la Asociación de Mujeres Argentina por los Derechos Humanos (AMMAR Capital) quienes rompieron filas con AMMAR Nacional cuando se reconocieron como mujeres en situación de prostitución, lejos de reclamar ser consideradas trabajadoras sexuales de libre elección: “Sabemos que los prostituyentes son parte del sistema que sostiene a la prostitución pero también sabemos que no son los únicos responsables de ir a pagar por sexo en un prostíbulo ¿habilitado por quién, por ejemplo? Siento que les estamos otorgando una herramienta más a los que se han y se siguen beneficiando de la prostitución, a los que históricamente tienen el poder de control. Cuando hablamos de deconstruir y desnaturalizar todo un sistema que sostiene a la prostitución y las diferentes formas de violencias, no creo que baste con este tipo de medidas. El camino tampoco debe ser la reglamentación de la prostitución que la naturaliza y legitima, sino seguir avanzando en la construcción de otras alternativas. La implementación de políticas públicas integrales para que las personas en situación de vulnerabilidad puedan elegir con las mismas posibilidades que el resto de la ciudadanía”.
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1 Comentario
En un momento cuando ya hay tres leyes en el Congreso que plantean penalizar con largas penas de cárcel a los hombres clientes de la prostitución los Varonistas no vamos hacer protestas, ni pedir, ni mucho menos suplicar a nuestros esclavistas, ni si quiera vamos a negociar con ello, porque los legítimos derechos y libertades no se negocian.
Simplemente lo que vamos hacer es defender usando todos los medios que están a nuestro alcance a nuestra Libertad. Y si alguna de estas leyes se aprobara, si quieren saber que es lo que espera a cualquier miembro de las fuerzas represivas que intentara arrestar a un hombre inocente que paga por sexo a una mujer, les recomiendo leer este articulo:
http://larebeliondelvaron.blogspot.com.ar/2013/09/la-legitima-defensa-de-los-varones.html