¿Hacia dónde van las políticas públicas sobre prostitución?

En abril de este año se presentaron en el Congreso dos proyectos que tienen por objeto castigar con prisión a quienes pagan por sexo. En uno de los casos se persigue al cliente de víctimas de trata. El segundo no hace distinciones entre las demandas y penaliza el pago por el uso sexual de los cuerpos. Tres meses después y en dirección opuesta, la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina en Acción por Nuestros Derechos (AMMAR Nacional) acercó al recinto lo suyo: una ley para regular el trabajo sexual autónomo, considerado así como una opción laboral más que requiere condiciones justas y favorables. 

Por Mariana Fernández Camacho 

lohanaCOMUNICAR IGUALDAD- El tema genera revuelo acá y en el mundo, y hace que posiciones distintas se vuelvan irreconciliables… hasta en el lenguaje: prostitutas/tratadas/en situación de prostitución/usuarios/prostituyentes/explotación/trabajo sexual. Diferentes términos para expresar variadas maneras de sentir y de entender la sexualidad y la propiedad de los cuerpos (propios y ajenos). Palabras que alejan a históricas compañeras de lucha que de pronto dejaron de acompañarse para debatir desde veredas opuestas. En el medio del tole tole, normas que intentan reflejar a las unas y las otras con derechos y reprimendas.

Para Lohana Berkins, de la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT), el meollo igual pasa por otro lado: “Debe darse un debate mucho más profundo sobre la sexualidad, porque si creemos que el problema empieza y termina en las personas en situación de prostitución estamos equivocados. Hay que avanzar en la estructuralidad, donde históricamente está anclada la prostitución. Los que viven de nosotras, los que nos explotan, el tachero que nos lleva a trabajar, el hotel donde vivimos, los restaurantes donde comemos, los albergues transitorios, los medios masivos de comunicación que siguen usando los cuerpos de las mujeres y de las travestis como moneda de cambio… el gran cabaret Tinelli. Hay toda una arquitectura que debe tenerse en cuenta para generar un debate mucho más amplio sobre la sexualidad, la propiedad de los cuerpos y sobre qué significa la prostitución”.

Sin clientes no hay trata ni putas

De los modelos utilizados para abordar la prostitución, desde el año 1936 Argentina se ha declarado explícitamente abolicionista a partir de los tratados internacionales firmados y ratificados. Esto supone respetar el ejercicio de la prostitución de manera individual, por considerarla víctima de un sistema prostituyente, pero reprimir y sancionar penalmente al proxenetismo, es decir a quien promueva, facilite o comercialice la prostitución ajena.

Ahora bien, siguiendo este marco normativo, los dos nuevos proyectos de ley que hacen foco en castigar a los consumidores del sexo pago presentan también algunas diferencias entre sí. Mientras la diputada Marcela Rodríguez, presidenta del bloque Democracia Igualitaria y Participativa, impulsa penalizar a los y las prostituyentes que compran el uso sexual de una persona por generar explotación y la demanda de trata, la propuesta del senador Aníbal Fernández prevé penas de uno a tres años de prisión a quien utilice o procure servicios sexuales sabiendo o debiendo saber que está frente a una víctima de trata.

Rodríguez detalló a COMUNICAR IGUALDAD los puntos básicos de su iniciativa, que tiene estado parlamentario y fue acompañada por diputadas y diputados de la mayoría de los rodriguezbloques, incluido el Frente para la Victoria: “Es un proyecto de igualdad sexual y contra la violencia hacia las mujeres. Si no se admite la necesidad de combatir las instituciones del proxenetismo y la prostitución y no solo la trata; si no se distingue que la trata debe entenderse como un medio y no como un fin en sí misma; si no se reconoce la desigualdad de género como un anclaje clave de la explotación sexual, ninguna legislación ni política pública será eficaz para erradicar este fenómeno. La igualdad de género seguirá siendo una ilusión mientras existan hombres que vendan y compren sexualmente a mujeres y niñas/os”. 

Por su parte, el juez federal Carlos Rozanski, uno de los asesores de la propuesta de Fernández, observa que se debe distinguir la trata de la prostitución: “Al cliente de trata hay que criminalizarlo porque las víctimas son secuestradas, compradas, vendidas, trasladadas o transferidas exclusivamente para los clientes. Si no hubiera clientes, nadie cometería esos crímenes. Dejar fuera de la responsabilidad penal a quien es el destino por el cual se cometen los delitos, resultaría un error incomprensible e injusto del sistema. En cambio, no creo que estén dadas las condiciones en nuestro país para penalizar al cliente de prostitución”.

lopezEnteradas por los medios de comunicación de la presentación de ambas propuestas legislativas, el rechazo de las meretrices no se hizo esperar. “Repudiamos absolutamente el proyecto de ley de la diputada Marcela Rodríguez, sobre todo porque la mayoría de las mujeres que reivindicamos la prostitución como un trabajo somos jefas de hogar y están atentando directamente contra nuestra fuente laboral. Aníbal Fernández nos convocó después de haber presentado su proyecto. Nos dijo que no quiere perjudicarnos, que respeta las libertades individuales y que vivimos en un país democrático. En ese encuentro aprovechamos para contarle que recibimos a compañeras denunciando que la policía ya cobra coimas a los clientes en los barrios de Flores, Once, Villa del Parque y Constitución. Si están haciendo un negocio sin la ley, podemos suponer lo que va a ser cuando la ley esté aplicada. También nos gustaría saber cómo se va a diferenciar al cliente de trata de aquel que consume una prostitución no forzada. Mientras hacen todas esas leyes, más poder les dan a las redes de trata y a la figura del proxeneta”, asegura Georgina Orellano, de la comisión directiva de Ammar Nacional.

Las dudas sobre la posibilidad de determinar que el cliente-usuario sabe o debería saber que consume prostitución de personas en condición de trata también resonaron fuerte en la opinión pública. “Si ya nos cuesta caratular las causas de trata en la justicia desde el año 2008 con la ley, imagínense lo que va a ser probar y separar a las mujeres que son prostitutas porque quieren de quienes están en una situación de trata”, adelanta María Luisa Storani, diputada nacional. Por su parte, Eva Giberti, coordinadora del Programa Las Víctimas contra las Violencias y asesora junto con Rozanski en la redacción de este proyecto, no cree que existan tales inconvenientes: “La espera, las mesitas que funcionan como bares con un mostrador delante en los lugares donde se ejerce la trata no deja lugar para dudas. Tampoco el estado en que se encuentran las víctimas. Quien ingresa a uno de esos sitios no puede alegar desconocimiento de estar formando parte de un sistema ilegal donde no hay prostitutas sino, notoriamente, esclavas. Se descuenta que los sujetos siempre alegarán desconocimiento, sin que eso sea admisible”.

rozasnkyEn primera persona

El pasado 2 de julio, el senador fueguino Osvaldo López, del Espacio Democrático para la Victoria, presentó el proyecto de ley que durante dos años desarrollaron integrantes de AMMAR Nacional y que apunta a regular el trabajo sexual autónomo en nuestro país, definido como la actividad voluntaria y autónoma de ofrecer y/o prestar servicios de índole sexual a cambio de un pago para beneficio propio.

La propuesta detalla los requisitos de habilitación para poder ejercer el trabajo sexual, los deberes y derechos de las personas habilitadas y hasta la creación de una Oficina Nacional de la Protección al Trabajo Sexual en el ámbito del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación. Entre los fundamentos se plantea que la norma representa una excelente oportunidad para que el Estado salde la deuda histórica en materia de reconocimiento de derechos que mantiene con el sector, además de permitir que las y los trabajadores sexuales autónomos puedan llevar adelante una existencia digna.

En diálogo con COMUNICAR IGUALDAD, el senador López explica por qué acompaña la propuesta: “Las razones son las mismas que las que nos llevan a impulsar o apoyar toda iniciativa que dignifique a la clase trabajadora. El reconocimiento, de parte del Estado, de temas complejos y sensibles y de sectores vulnerables nos afianza en el camino de una democracia real, con contenido, no meramente procedimental. Una democracia que incluye socialmente, que no excluye ni margina, que amplía derechos receptando la diversidad de opciones de vida y las libertades electivas de todos y todas. Presentamos esta propuesta porque empodera a un sector social a partir de su visibilización, de su reconocimiento, de su regulación protectoria que disputa terreno a la vulnerabilidad, la cual, de lo contrario, puede ser aprovechada por el crimen organizado”.

El proyecto de AMMAR Nacional se encuentra hoy en la comisión de Trabajo y Seguridad Social para estudio de asesores y senadores. “Apuntamos a regular el trabajo sexual orellanoautónomo, que nada tiene que ver ni con el proxenetismo ni con la trata de personas. El trabajo autónomo surge de la elección libre de personas mayores de edad que trabajan por su propia cuenta, en forma individual o a través de una organización colectiva, pero siempre al margen de toda relación de dependencia. El reconocimiento, el blanqueo y la regulación contribuyen a desactivar la confusión, y de ese modo indirectamente a que las políticas o los operativos interesados en perseguir o erradicar el proxenetismo o la trata sean reales y no meros simulacros que se quedan en la cáscara del problema sin llegar a su núcleo, victimizando a las trabajadoras autónomas y dejando intactas las redes delictivas. Una trabajadora autónoma debidamente registrada, con su credencial y pagando impuestos ya no podrá ser blanco de supuestos operativos contra la trata, la cual tendrá que ser buscada y perseguida en redes y organizaciones muchas veces sostenidas por policías, fiscales y jueces que dicen ofrecer ‘la protección’ que el Estado no brinda. La amenaza de penalizar al cliente contribuye al sostenimiento del esquema confuso que es aprovechado por las mafias, dado que empodera al cliente que, so pretexto de correr mayores riesgos, impone condiciones en desmedro de la dignidad de la trabajadora autónoma”, concluye López.

Las propuestas son bien diferentes, hasta contradictorias, porque de eso se trata el libre juego de las instituciones de la democracia. A prepararse, entonces, el debate ya está servido… y caliente.

Notas relacionadas:

Las cartas sobre la mesa

¿Alcanza con penalizar al cliente?

 

4 Comentarios

  1. CampañaAbolicionista:

    CABA – 22 de julio de 2013

    Nota dirigida a cada uno de los/as senadores/as

    Ante la presentación en el Senado de la Nación de un proyecto de Ley para regular el trabajo sexual autónomo, por parte del Senador por «Espacio Democrático para la Victoria» del partido de Tierra del Fuego, Osvaldo Lopez, impulsada por AMAR CTA queremos expresar:

    Argentina es un país abolicionista por los tratados internacionales firmados y ratificados por los cuales se compromete a trabajar en generar políticas públicas integrales de prevención y acompañamiento a las mujeres en prostitución

    Entre los principales tratados se encuentran (1):

    – La Convención para la Represión de la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena aprobada por Asamblea General de Naciones Unidas en 1949
    Los Estados firmantes se obligan asimismo a derogar toda reglamentación de la prostitución y adoptar medidas de prevención y de contención hacia las mujeres.
    El sistema abolicionista fue ratificado por nuestro país por el decreto Ley 11.925 y por las leyes 14.467 y 15768/60, y a su vez la ley nacional 12.331 que prohíben la existencia de prostíbulos y demás lugares de encierro y la sanción a quienes los instalen, regenteen o administren.

    – La Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (Naciones Unidas 1979), en su Art. 6º establece que se tomaran todas las medidas apropiadas, incluso de carácter legislativo para suprimir todas las formas de trata de mujeres y explotación de la prostitución de la mujer.

    – La “Convención Americana sobre Derechos Humanos,” conocida como Pacto de San José de Costa Rica, de 1969 en su Art. 6º Inc. 10 prohíbe la trata de mujeres

    – El Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales del 19/12/66, establece que los Estados deben garantizar a todas las personas un nivel de vida adecuada, alimentación vivienda, educación y una mejora continua en sus condiciones de vida.

    REGULAR es REGLAMENTAR, es someter ó determinar reglas o normas a las que debe ajustarse alguien ó algo. Es una instrumento coactivo y autoritario que convierte en “regentas” de sus propias compañeras a un sector de la dirigencia prostituyente, en este caso con “Oficina Nacional de la protección al trabajo sexual” (ONPTS), nombrada en el proyecto que nos ocupa, y que ahora determinará quién queda fuera y quien adentro de esta “regulación”, cobrarán cuota por “acreditar pertenencia”, y se asociarán con estamentos del estado para legitimarse, convirtiendo al estado mismo en un Estado Proxeneta. El proyecto de Ley “regula” la prostitución de “encierro” ya que deberá ser “ejercida en locales” y constituye en clandestinidad (lo que presupone penalidades) a quienes no se quieran incluir. Identifica con credencial “innominada” a quienes se quieran ceñir a sus normas e identifica con un Nº de código (sic), confirmando con este hecho que lo que se intenta borrar es la condición de personas. Controlarán la prostitución pensada como descarga del poder y la violencia del machismo, el sexismo, la discriminación, el racismo y las desigualdades y que tiene como fin convertir a las personas en objetos de otro, mayoritariamente varones.

    La reglamentación ya fue realidad en Argentina (a fines del S XIX principios de S XX) y ha FRACASADO ya que propició todo lo que supuestamente combatiría: la proliferación de trata y mafias y el freno a las enfermedades venéreas (en ese entonces). Hoy, en una vuelta al “sanitarismo”, se esgrime como excusa el SIDA. La Zwig Migdal es el recuerdo de ese fracaso, pero no la única. Ha FRACASADO asimismo en otros países (Alemania y Holanda, por ejemplo) que están reviendo la realidad de daño social que esto ha causado en sus sociedades. Es por este motivo que no la llaman del mismo modo, aun cuando sean sinónimos, ahora se le llama REGULACIÓN.

    Sheila Jeffreys dice en su libro “La industria de la vagina”: Muchas de las prácticas culturales perjudiciales reconocidas por la comunidad de DDHH se originan en el intercambio de mujeres. El intercambio de mujeres entre varones para el acceso sexual y reproductivo y para obtener trabajo gratuito es fundamento de la subordinación femenina y está profundamente arraigado en las culturas patriarcales”. Afirmación que nosotras sostenemos y que ampliamos, ya que en el sistema prostituyente están involucrados no solo mujeres sino niñas/os, travestis transexuales y transgéneros todos al servicio de la construcción del poder masculino. Están, con este proyecto de Ley, facilitando el acceso de TODOS los varones a los cuerpos de este colectivo vulnerabilizados por género, condición sexual, pobreza, falta de acceso a los derechos económicos sociales y culturales, pero también por falta de acceso a los derechos civiles y sociales, sexuales y reproductivos.

    Por otra parte este proyecto de Ley, en el caso de obtener acuerdo, favorecería el dejar de lado todos los esfuerzos de políticas públicas, que de hecho se están realizando en algunos Ministerios (que son muy limitadas y poco eficientes, sumado a que aun no se ha reglamentado la asistencia y restitución de derechos en la ley de trata) pero aún así existen, y son destinados a dar prioridad de capacitación y posibilidades a las personas que quieran dejar esta violencia. Ahora, reconocida como “trabajo”, merecería la misma prioridad que cualquier otro “deseo de progreso laboral”.

    LA PROSTITUCIÓN AUTÓNOMA no soporta una estadística por lo mínima. Hacemos nuestras las palabras de Marta Vasallo recientemente (2) “..La violencia simbólica se instaura por intermedio de la adhesión que el dominado no puede no otorgar al dominador (y por consiguiente a la dominación) cuando para pensarlo o pensarse, o mejor dicho para pensar su relación con él, no dispone sino de instrumentos de conocimiento que ambos tienen en común, y que al no ser otra cosa que la forma incorporada de la relación de dominio, hace aparecer esa relación como natural”. Lo que se debería poner en discusión es si los varones tienen el derecho de usar cuerpos como si fueran objetos. ¿Esa sociedad queremos construir?

    En realidad, detrás de esta defensa de la libertad y de la autonomía de ser prostituidas, o de lo que se ha denominado “trabajo sexual”, se esconde un negocio de miles de millones de dólares, que se construye sobre cuerpos que no son los beneficiados del mismo, sino que son cuerpos explotados y oprimidos. No puede hablarse de libertad si no hay igualdad. Este proyecto va en dirección a que el Estado Argentino viole compromisos Internacionales, trate de hacer “pasar” una regulación que esconde, entre tanta palabra, sólo violencia sobre cuerpos sometidos. Sabemos que es el resultado de miles de dólares volcados sobre la temática.

    El Abolicionismo lucha por un mundo sin prostitución, con inclusión y sin represión a las personas en situación de prostitución. Es el único sistema que propone NO PENALIZAR a las persona en situación de prostitución, lo que debe ser castigado es el proxenetismo (promover o facilitar la prostitución de otra persona) y el rufianismo (explotar económicamente la prostitución ajena) sin que para ello se tenga en cuenta el consentimiento de la persona prostituida, como ha quedado establecido en la reciente reforma de la Ley contra la trata.

    La prostitución no es una cuestión personal de las mujeres, niñas/os, ni tampoco de travestis, transgéneros y transexuales, sino que es una Institución patriarcal que se basa en las desigualdades, es un fenómeno social que viola los DDHH de miles de personas. Tampoco es un ejercicio de la libertad individual porque ello equivaldría a considerar que es posible y deseable elegir la propia opresión, la propia explotación, la propia condición de cosa y de mercancía.

    Soñamos con un mundo sin prostitución, sin explotación y sin opresión.

    Nos preguntamos ¿Qué mundo sueñan las dirigentas de AMMAR CTA o quienes defienden este marco reglamentarista sobre la prostitución?

    POR LA ABOLICIÓN del SISTEMA PROSTITUYENTE

    Esperando ser escuchadas, solicitamos a Ud. una entrevista para intercambiar sobre esta temática y saludamos atentamente.

    Campaña Abolicionista “Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución”

    http://www.campaniaabolicionista.blogspot.com
    Facebook.com/campana.abolicionista
    E mail: niunavictimamas@yahoo.com.ar

    Componen esta Campaña: Atem “25 de noviembre”, Seminario de DDHH con perspectiva de género-Fac. de F y L – UBA, , CATW-Argentina, Feministas en Acción, , Mujeres Libres, Taller permanente de la Mujer – Librería de Mujeres, Asoc. de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos – AMADH, Mujeres de las Orillas – San Clemente, Des-pegar vínculos sin violencia, Espacio Alternativo – Arte Itinerante, Las Lilith – feministas de Tucumán, CLADEM Tucumán, GRUPO GENERAR – Santa Fe, Feministas independientes de CABA, La Pampa, Santa Fe y La Plata.

    (1) Listado de tratados extraídos de la ponencia de Asociación de Mujeres Argentinas por los DDHH en Jornadas Nacionales Abolicionistas La Plata
    (2)Ponencia en el aniversario de la Campaña Abolicionista Ni una mujer mas victima de las redes de prostitución

  2. Lo que el orden burgués no soporta, es ver a las prostitutas en las calles, pavoneándose libremente, ocupando espacios y lugares destinados a la “buena” gente.

    “qué tipo de amenaza constituye la prostituta para el orden patriarcal-capitalista” [Belén Castellanos Rodríguez, Prostitución, sexualidad y producción, 2008] y yo agregaría, para el “orden” deseado por las feminazis y sus secuaces, en alianza con los sectores más conservadores de la burguesía…

    [Belén Castellanos Rodríguez – Prostitución, sexualidad y producción… Nómadas, Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas, 17, 2008.1]

    “Respecto al asunto de por qué la prostituta ha sido encasillada en su actividad económica o forma de obtener beneficios…, es decir, reducida su imagen como mujer y persona a algo que sólo es una de sus actividades (en la medida en que otras formas de ganarse la vida no definen ni identifican por entero a la persona) y por qué ha sido rebajada, humillada, temida y desacreditada en términos generales, podría ser bastante útil averiguar qué tipo de amenaza constituye la prostituta para el orden patriarcal-capitalista.”

    “Uno de los más específicos hechos que aparece en el mundo de la prostitución es la transparencia de la transacción. Esta transparencia puede resultar peligrosa en la medida en que supone un cierto desenmascaramiento del orden general de la jerarquía sexual, es decir, de la situación habitual de la mujer dentro del sistema. Esta transparencia parece teatralizar y poner de relieve la esencia del contrato sexual entre hombres y mujeres, contrato en el que el rol femenino es el de ofrecer sexo a cambio de otra cosa.”

    “… la prostitución saca la sexualidad del estrecho marco del matrimonio, institución en la que se debe fluir (o hacia la que debe fluir) toda la economía libidinal para asegurar que la pulsión, la libido y el deseo no atentarán contra la economía de consumo sino que servirán a la misma.”

    “No olvidemos que si bien se dice que “la prostitución es el trabajo más antiguo del mundo” habría que matizar que lo que es seguro es que fue el único posible para la mujer durante mucho tiempo. Por tanto no es de extrañar que las primeras estigmatizaciones de la mujer prostituta se debieran al pánico que provocaba el hecho de que las mujeres hubieran encontrado una estrategia laboral en un mundo en el que el trabajo remunerado les era totalmente negado.”

    “La prostitución aparece como astucia de la mujer que burla e ironiza la ley sexista encontrando en su opresor, también un cliente, que revela sí su debilidad. Así la prostitución se presentó como una de las primeras posibilidades para la mujer, de salir de la economía masculina y obtener autonomía en este campo. Esto parece doblemente amenazante: la mujer que, al tiempo que gestiona fuera del orden su sexualidad, comienza también a gestionar su economía”

    “… así como la homosexualidad representa la mayor amenaza para la instalación del hombre en la cultura sexual dominante (y por eso “maricón” es uno de los mayores insultos masculinos), la prostitución se presenta como el límite que administra la dignidad par una mujer (y por eso “puta” es lo peor que una mujer puede ser). No conviene para nada que eso que actúa como límite, que representa el abismo en la vida de una mujer y aquello en lo que nunca jamás se debe convertir, se normalice dado que entonces toda una escala de valores se tambalearía.”

    “… la sexualidad, como todo lo que forma ya parte de nuestro mundo, no es algo natural ni meramente artificial. Lo que sí podríamos afirmar es que ha sido construida socialmente, y no sólo en cuanto a sus modos, imaginario, despliegues particulares, o dispositivos, sino que la sexualidad es en sí misma un dispositivo. No existe sexualidad en la naturaleza (si es que podemos seguir hablando de algo así en estado puro). Lo que entendemos por sexualidad es una forma en que hemos disciplinado el cuerpo; es tan sólo una de las posibles múltiples representaciones del goce. Es el goce sometido a una teleología determinada.”

    “… el abolicionismo equipara la prostituta a una esclava. Este enfoque, además de presentar aún ciertas deudas con la teoría moral del derecho y con el prohibicionismo (aunque quiera presentarse como alternativa esencialmente diferente y aunque deslice la culpa d la prostituta al cliente, convirtiendo a la primera en una víctima que debe reintegrarse y salir de la indignidad que la rodea), también se está incurriendo en una clara falta de rigurosidad a la hora de emplear el concepto de esclavismo al proyectar el caso de la trata ilegal de personas para el comercio sexual, a la totalidad del mundo de la prostitución. Si partimos de estos supuestos estamos usando un punto de arranque totalmente erróneo, ya que en cualquier ámbito laboral no es lo mismo la explotación ilegal que la explotación legal, y como ya sabemos, los casos de explotación ilegal se dan en miles de sectores, además de en la prostitución.”

    “En el prohibicionismo la prostituta era una pecadora; en el reglamentarismo, era una enferma; y ahora, el abolicionismo nos la presenta como una inadaptada social, como un resto, como alguien que no ha sabido emanciparse, como una indigna y una irresponsable. Se la está infantilizando y por eso el abolicionismo tiene ese tufillo paternalista institucional que de nuevo le dice a la mujer cuándo y cómo debe programar su “emancipación” y cuál debe ser el objeto de su liberación.”

    “… lo más reaccionario del abolicionismo es la necesaria implicación de que el sexo debe acontecer bajo determinados cauces y enmarcado en determinadas estructuras sociales para ser digno. En este caso, si se trata de sexo voluntario pero remunerado, de pronto se convierte en algo que elimina la dignidad de la mujer. De pronto el sexo remunerado es vender el propio cuerpo.”

    “De pronto el sexo remunerado es vender el propio cuerpo. Esta afirmación nos parece aquí insultante por cuanto la sexualidad en sí queda explicada como una alienación del cuerpo y no como una forma de vivirlo; porque parece que aún hace falta insistir en que las mujeres en lucha feminista no deben permitir que se cifre nuestra dignidad como personas en base a supuestas limpiezas o impurezas sexuales: no vamos a permitir que nuestro cuerpo sea constantemente fiscalizado ni vamos a permitir que se relate nuestra historia en base a esa fiscalización.”

    “Desde aquí volvemos a insistir en la necesidad de desmitificar la sexualidad y de dejar de valorar la dignidad de la mujer por el uso que haga de sus órganos sexuales. La prostituta no hace sino vender sus propios servicios o su fuerza de trabajo, según el caso de contratación. En ningún momento está vendiendo el instrumento de su trabajo. De lo contrario sólo podría ser prostituta una vez. Nadie compra ni el cuerpo total, ni partes, ni órganos del mismo de las prostitutas sino un servicio que habitualmente no desempeñan sólo con su cuerpo sino también con su imaginación.”

    “… la falta de derechos sociales de la prostituta derivada de la no regularización de su actividad económica y laboral constituye una discriminación basada en sus circunstancias sociales.”

    “Pero mientras tanto reconozcamos los derechos de las prostitutas como trabajadoras, dejemos a un lado nuestras filias clericales y abordemos su importancia en su justa medida, libres de moralina sexual. Dejemos, también, de trazar esa falsa línea que convierte la sexualidad prostituida y la sexualidad cotidiana en ámbitos tan distintos y observemos las propias miserias de nuestra sexualidad devenida, a partir de la teleología del orgasmo y de la fuerza con que se amarran las fantasías políticamente construidas, casi en masturbación asistida e intercambio de placeres fáciles, en el que pagamos orgasmo por orgasmo. Este tipo de igualitarismo no pasa de ser una actividad mercantil encubierta.”

    Belén Castellanos Rodríguez
    Profesora de Filosofía

  3. Mario:

    En un momento cuando ya hay tres leyes en el Congreso que plantean penalizar con largas penas de cárcel a los hombres clientes de la prostitución los Varonistas no vamos hacer protestas, ni pedir, ni mucho menos suplicar a nuestros esclavistas, ni si quiera vamos a negociar con ello, porque los legítimos derechos y libertades no se negocian.
    Simplemente lo que vamos hacer es defender usando todos los medios que están a nuestro alcance a nuestra Libertad. Y si alguna de estas leyes se aprobara, si quieren saber que es lo que espera a cualquier miembro de las fuerzas represivas que intentara arrestar a un hombre inocente que paga por sexo a una mujer, les recomiendo leer este articulo:
    http://larebeliondelvaron.blogspot.com.ar/2013/09/la-legitima-defensa-de-los-varones.html

  4. Annie:

    Toda prostitucion deberia desaparecer porque es tratar a las mujeres como objetos y mercancias para explotar,solo parar el consumo del hombre…es machista y prohibiendo a los hombres estos servicios no habria ni explotacion y habria mas igualdad.

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