Algunos hechos políticos de las últimas semanas podrían ser la expresión de una sensación de empoderamiento de los sectores más conservadores de la sociedad a partir del nombramiento de Jorge Bergoglio como papa. En Santa Fe y Salta hay intentos de que las ciudades sean declaradas “pro-vida”, como ya se hizo con muchas otras del país; y en Mendoza, un senador reflotó un proyecto presentado el año pasado que pretende instalar un subsidio económico para las mujeres víctimas de violación y las hijas e hijos que nazcan de esta situación. Consultamos a Juan Marco Vaggione, Marta Vasallo, Checha Merchán, Liliana Vietti y Carlos Lombardi sobre sus percepciones. Hay bastante coincidencia en cierta sensación triunfalista de la derecha, aunque también hay miradas cautas que observan estos y otros hechos como expresión de interpretaciones inmediatas de la designación papal que aún no marcan un terreno definido.
Por Sandra Chaher
COMUNICAR IGUALDAD– Justo antes de atender la llamada telefónica de COMUNICAR IGUALDAD, la diputada provincial de Mendoza Liliana Vietti fue agredida por las calles de su ciudad por una familia. Mujer, varón, dos chicos caminando y un tercero en un carrito. Cuando la reconocieron en el cruce de una calle comenzaron a gritarle “abortista, abortista”. Si bien Mendoza tiene una fuerte tradición conservadora, y el año pasado hubo muchas manifestaciones callejeras debido a la discusión parlamentaria de un proyecto de adhesión a
En el 2012, Vietti (Frente Cívico Federal- UCR) presentó en Mendoza un proyecto de adhesión a
En Mendoza se rumorea que el proyecto cuenta con el aval de varios sectores del Poder Ejecutivo. Sin embargo, no sería probable que su tratamiento fuera sencillo en
“Por supuesto que Stevanato aprovechó la coyuntura política y el humor social por la designación de Bergoglio como papa para reflotar este proyecto, pero creo que responde más a contrarrestar el nuevo proyecto de ley de Vietti para elaborar el protocolo sobre aborto no punible que deberá ser tratado con el inicio de las sesiones ordinarias de la legislatura de Mendoza prevista para el 1 de mayo –observa Carlos Lombardi, profesor de Derechos Constitucional de

Integrantes de la última dictadura militar utilizando la insignia papal, luego del nombramiento de Bergoglio, durante el juicio por genocidio en el campo de concentración de La Perla.
El indicio más potente para Lombardi de esta sensación de fortaleza es el encuentro realizado entre
“El indicio más escandaloso de esta sensación de fortalecimiento de los sectores de derecha creo que son los acusados de crímenes de lesa humanidad en el banquillo, con risas de oreja a oreja y cintas blancas y amarillas en las solapas –señala la periodista de Le Monde Diplomatique Marta Vasallo, refiriéndose al juicio por delitos de lesa humanidad que se lleva adelante sobre el campo de concentración La Perla, en Córdoba- . Después hay otros indicios: Macri disfrazó el obelisco con los colores del Vaticano y declaró asueto en las escuelas el día de la asunción del papa; Aníbal Fernández diciendo que ahora el aborto es ‘imposible’ o que las reformas del código civil no se modificarán, cuando hasta hace dos años el mismo Fernández recordaba a las mujeres internadas por abortos sépticos en Quilmes y les reconocía el derecho a abortar; o el ataque de Lanata a Verbitsky en el diario Clarin: donde dice que
Ciudades antiderechos
Al menos 20 ciudades de Argentina –algunas más grandes como Resistencia (Chaco) pero la mayoría pequeñas- y la provincia de Corrientes, fueron
declaradas “pro-vida” desde el 2011, como una reacción a la presentación en el Parlamento Nacional del proyecto de legalización de
Si bien estas declaraciones no impedirían que, en el caso de aprobarse un proyecto de legalización del aborto a nivel nacional, éste fuera de efectivo cumplimiento en esas ciudades, estas normativas tienen la intención de ir “blindando” a las ciudades y provincias más conservadoras frente a una posible ampliación en el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos.
En Salta, fue rechazado en marzo en
En Santa Fé, fue presentado a fines de marzo, en un acto público por fuera aún del Concejo Deliberante, un proyecto para declarar a la ciudad “promotora de los inviolables e inalienables derechos del hombre” (…) “reafirmando el compromiso con la protección de la vida humana sin exclusiones ni discriminaciones arbitrarias”. Seria posible que el proyecto fuera presentado en el recinto por legisladores justicialistas, pero improbable que salga ya que no cuenta con el apoyo de la mayoría socialista.
“Yo no creo que los sectores de derecha se sientan ahora más empoderados, sino que salieron del closet -señala Checha Merchán, responsable del Programa de Fortalecimiento de Derechos y Participación de las Mujers Juana Azurduy, dependiente de Jefatura de Gabinete de Ministros-. Y en esa dirección, lo mas llamativo desde la asunción de Bergoglio, fueron los genocidas con el escudo papal en el juicio de
Para Juan Marco Vaggione –investigador de La Universidad Nacional de Córdoba y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET)- aún es prematuro “atar consecuencias directas a la elección del Papa. Estamos todavía atravesando un plano simbólico en el cual diversos actores se movilizan por mapear, por demarcar políticamente la elección del Papa de acuerdo a distintas agendas. Sin embargo, la expectativa y proyecciones que ha despertado esta elección nos preocupa profundamente a aquellos que apoyamos a los derechos sexuales y reproductivos. Es una preocupación que se conecta con ‘volver a descubrir’ que lo religioso sigue siendo una dimensión política inevitable en las democracias contemporáneas. Los movimientos feministas y por la diversidad sexual en Latinoamérica están atravesados por un fuerte secularismo (que obviamente es comprensible por la historia de represión de la jerarquía católica sobre los cuerpos) que no termina de asimilar la fuerte legitimidad que lo religioso sigue teniendo en la política contemporánea. La importancia que tanto los medios nacionales e internacionales así como la sociedad política y civil le dieron a la elección de Bergoglio como Papa vuelve a confrontarnos con el fracaso de la secularización como perspectiva ideológica y analítica. Lejos de replegarse, lo religioso continúa mixturado con lo político y, en esa mixtura, los derechos sexuales y reproductivos se fragilizan”.
Hacia adelante
¿Cómo abordar este escenario desde los sectores fuertemente comprometidos con el avance de los derechos humanos, particularmente para las mujeres y las personas que tienen identidades sexuales diversas, que son dos de los grandes focos de represión del discurso religioso católico jerárquico?
Para Vaggione, el futuro de los derechos sexuales y reproductivos “descansa en gran medida sobre el desafío de repensar la política sexual con una postura postsecular, que en vez de ver en la presencia de lo religioso la falla de la modernidad, entienda que lo que la vuelta constante de lo religioso (y a lo religioso) nos está señalando es la necesidad de repensar nuestros horizontes normativos y estrategias políticas. Una mirada que en vez de dicotomizar lo religioso y lo secular, de insistir en la privatización de lo religioso, permita entender que el pluralismo en las sociedades contemporáneas trasciende esta dicotomía y que los actores y discursos religiosos son una dimensión relevante para profundizar la justicia sexual. Sin dudas, no son los actores y discursos de las jerarquías religiosas sino los actores y discursos que se visibilizan y construyen desde las bases y en las calles”.
Para Lombardi, en cambio, el camino debería ser redoblar el esfuerzo de instalación de un discurso favorable a los derechos: “Seguir haciendo visibles
los problemas en los medios de comunicación, que se siga hablando del aborto, de la reforma del Código Civil… continuar con las campañas ya iniciadas y responder a cualquier acto anti derechos mostrando el fundamentalismo que los nutre, la discriminación y el modelo social que tratan de imponer (un país para pocos, con derechos restringidos), un modelo social idéntico al que impusieron con la última dictadura militar: el de la ‘civilización occidental y cristiana’, donde no había lugar para el pluralismo ético, la interculturalidad, la inclusión y la diversidad”.
La mirada de Vasallo va en una línea similar: “Seguir trabajando sobre médicos, docentes, trabajadores sociales, militantes, para implementar las leyes y protocolos ya existentes, y para presionar sobre el Congreso Nacional. En relación al aborto, el problema es el conflicto dentro del Frente para la Victoria, que creo que convierte la discusión en una cuestión a eludir, para no dividir fuerzas. Tenemos que apostar a los jóvenes, a fuerzas transversales, como hace Cristina, creo que paradójicamente esto podría frenar el discurso que apoya al Vaticano”.
“Yo tengo mucha confianza en que los avances que dimos hasta ahora en Argentina son sólidos, que no volveremos hacia atrás –concluye Merchán-. Y creo que ahora es el momento de plantear fuertemente la necesidad de un Estado laico, bienvenidas las personas católicas y de otras religiones. Es un momento difícil para instalar este debate en ámbitos institucionales, para sacar una ley, pero es un buen momento para el debate social”.
Foto: La Colectiva











1 Comentario
Excelente nota!!!