Boletín de Noticias
Comentarios
- Comunicar Igualdad: Silvia, escribí por favor a capacitacioncomig@gmail.com. All… on “Una democracia sin mujeres no es media democracia sino que no es democracia”
- Silvia Arellano: Hola informacion para formarme… on “Una democracia sin mujeres no es media democracia sino que no es democracia”
- Comunicar Igualdad: Gracias Alonso… on Ni un paso atrás con las políticas de género











La objeción como escudo
Ana Lima es la coordinadora uruguaya de CLADEM -Comité de América Latina y El Caribe parala Defensa de los Derechos de la Mujer-. Afirma que el sistema interamericano establece límites a la objeción de conciencia, ya que el objetivo es respetar las más íntimas convicciones de las personas y no que cualquiera pueda decir: soy objetor y punto.
Por Lourdes Landeira
COMUNICAR IGUALDAD- ¿Se puede hablar de superposición entre el derecho de la mujer a interrumpir voluntariamente un embarazo y el derecho de las y los profesionales a no realizar la práctica?
– La objeción de conciencia es un derecho que nadie discute, pero como todo derecho tiene límites y en ningún caso debe confrontar con el derecho ala dignidad. En tanto protege la esfera íntima de la persona, no puede convertirse en una cuestión colectiva. Hay una ley vigente que protege los derechos de las mujeres que manifiestan su voluntad de interrumpir un embarazo y la falta de atención es desobediencia a la ley. Cuando un derecho se ejerce como abuso se convierte en violación de derecho. La decisión de objetar, además de ser personalísima e individual, debe fundamentarse por escrito. Además, quien haga uso de ese derecho excepcional, ante un caso concreto que se le presente, debe asegurarse que la mujer reciba en otro lugar la atención adecuada.
– ¿Por qué sorprende el número de profesionales que está haciendo uso de la objeción?
– En primer lugar porque hay un código de ética médica atravesado por la protección de los derechos humanos. Pero además, porque en el país rige desde el año 2008 la Ley de Salud Sexual y Reproductiva que contempla la atención pre y post aborto. Este servicio se viene prestando sin que haya habido objeciones, por eso sorprende que ahora surja esto. Nos preguntamos si no es que se está llevando a debate algo diferente a lo que se manifiesta. ¿No será un escudo y un arma para obstaculizar el ejercicio de derechos de las mujeres?
– ¿Desde Cladem preparan alguna acción respecto a este tema?
– Por el momento no tenemos prevista ninguna acción judicial específica, pero sí estamos trabajando en el seguimiento y monitoreo del tema. La ley de Interrupción Voluntaria de Embarazo es un avance y la objeción de conciencia no se puede convertir en un retroceso.
Notas relacionadas: IVE en Uruguay: un derecho en ejercicio.