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“¿Por qué no puede importar más con quién me acuesto que con qué me acuesto?”
Hasta el 26 de noviembre puede verse en el Paseo La Plaza Cock, la premiada pieza de Mike Bartlett -adaptada y dirigida en Argentina por Daniel Veronese- en la que se cuestionan las identidades sexuales fijas a partir del enamoramiento que tiene un varón homosexual (Sbaraglia) de una mujer (Wexler).
Por Krizia Puig
COMUNICAR IGUALDAD– Cock (en inglés): pene, pija, chota, verga. Alegoría al macho. Masculino de gallina. La multiplicidad de acepciones del título de la pieza es, en sí, una provocación. Provocación que apunta, quizá, al morbo de quienes desean ser testigos de las supuestas dinámicas que se suscitan en la casa de dos hombres homosexuales que son pareja. Audiencia de la que, sin duda, formo parte y de la que forman parte todos y todas los/las que casi llenamos la sala Picasso del Paseo la Plaza un jueves. Morbo del que, seguramente, están conscientes las 39 marcas que se publicitan en el programa de manos y la empresa de bebidas alcohólicas que promociona su nuevo producto en la entrada del teatro.
¿Quién soy? es la gran pregunta que se plantea Juan (Leo Sbaraglia), cuando – a pesar de vivir con su novio (Diego Velásquez) y definirse como homosexual- se ve involucrado en una relación erótica y emocional con una mujer (Eleonora Wexler). ¿Quién soy? Es la interrogante que busca respuesta bajo una luz fortísima que dificulta que algo, aunque sea mínimo, se esconda. ¿Quién soy? Quizá la definición de una orientación sexual es una de las piedras fundantes de la construcción del sujeto de estos tiempos, cuando aún todo necesita de etiquetas y las identidades se fundamentan en listas de atributos. Porque, en palabras de Veronese, “aún, después de tantas batallas y conquistas el ‘¿qué es uno?’ sigue ejerciendo una soberanía aplastante sobre el ‘¿quién es uno?’.
Wexler, Sbaraglia y Velásquez
Según el director, la obra es una “cruel y urticante comedia sobre las alternativas que, en materia de amor y de sexualidad, la sociedad moderna ofrece hoy a un individuo. O quizás nos hable sobre lo infinitamente complicado que puede resultar elegir y pretender establecer relaciones personales, cuando estas no entran en el canon usual”. Sin embargo, el texto de Bartlett invierte el juego y es, precisamente la homosexualidad elegida tiempo atrás por el protagonista, la que se vuelve obligatoria en esta historia, haciendo una fuerte crítica a la concepción de que la orientación sexual declarada es inamovible.
Inevitablemente llega el momento de la confesión. Juan decide comentarle a su pareja el dilema que está viviendo, y éste, intrigado, decide organizar una cena para conocer a la mujer que ha logrado seducir a su pareja. Lo que en principio iba a ser una reunión de tres se convierte en un hilarante encuentro con la llegada del suegro de Juan, interpretado por Jorge Delía.
La dinámica de este encuentro, guiada por el patriarca, se centra en obligar al protagonista a tomar una decisión definitiva con respecto a su identidad. Es innegable la calidad estética, actoral y artística que ha logrado el equipo. Las respetables interpretaciones de Sbaragliao y Velásquez, hacen que el público transite por diversas emociones y provocan una potente reflexión en la audiencia. Sin embargo, la forma en la que se plantea a la contraparte femenina – sobresexualizada y objetivada- convierte la propuesta, por momentos, en otra tradicional guerra de los sexos.
Por otra parte, en la relación entre los dos personajes masculinos vemos una clara traspolación de los roles que, estereotípicamente, cumplen un hombre y una mujer en una relación heterosexual. ¿Es cierto que en las relaciones homosexuales se duplican estos estereotipos o es sólo una propuesta artística planteada por el autor y el director de la pieza? ¿Es posible vivir una relación que no responda a estos patrones? ¿Por qué sigue siendo necesario definirnos sobre la base de este binomio?
“¿Por qué, no puede importar más con quién me acuesto que con qué me acuesto?”, cuestiona Juan casi al terminar la representación. Reclamo que se extiende a su compañero, a su amante, a su suegro y a la audiencia. Pero que, por sobretodo, se extiende a la sociedad que aún cuestiona la diversidad sexual.
Cock se estrenó en 2009 en el Royal Court Theater de Londres, espacio reconocido internacionalmente por su apoyo a nuevos dramaturgos y dramaturgas y, en el cual, autoras como Sarah Kane y Debbie Tucker Green tuvieron la posibilidad de presentar sus trabajos.
El guión de la pieza que se presenta hasta el 26 de Noviembre en el Paseo la Plaza (Av. Corrientes 1660) y que reanudará su temporada en enero del año próximo, ganó el premio Oliver –máximo galardón del teatro inglés- como Mejor obra del año. Se ha presentado en México, Malasia, España, Londres y Broadway
Para mayor información: http://www.paseolaplaza.com.ar. Cock. Autor: Mike Bartlett. Versión: Daniel Veronese. Elenco: Leo Sbaraglia – Eleonora Wexler –Jorge Delia – Diego Velásquez. Dirección: Daniel Veronese.