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Sentires
Por Daiana Morales de Colectiva Feminista Decidimos, desde La Plata
Paradójicamente sentada enfrente de la UCALP (Universidad Católica de La Plata) y de la capilla, a dos cuadras de la catedral.
Esos lugares que oprimen, juzgan, señalan con dedo acusador a la que se anima a romper con la maternidad obligatoria, a la que se anima a no quedarse al lado de quien la maltrata.
Dolores, mujeres, úteros castigados.
Ese día habían peleado, se separaron y volvieron por este hijo, que ella no quiere tener con él. Que no una el hijo lo que la libertad separa, separa porque oprime.
Violencia de todos lados, del macho, de la médica… ahora es momento de contención, de acompañamiento, de empoderamiento, una segunda oportunidad, de que nadie hable por ella, por nosotras… solo nosotras en sororidad, en dulce sintonía de cuerpo, útero, vida.
Nada de esto tiene que ver con la muerte, sólo con la vida, con la posibilidad de una vida elegida.
Esto es una pérdida, sí, de las mujeres que fuimos.
El Estado también oprime, el Estado abandona, nos deja en “estado de soledad”.
Nos miramos cómplices, en esa mirada, que es de lucha, nos reconocemos hermanas, no sólo nuestras, sino hermanas de las que por siglos fueron perseguidas y asesinadas por abortar, por compartir saberes, por luchar por su libertad, por ser ellas, por ser nosotras. Cada una de ellas renace en nuestra palabra, en nuestra escucha.
Hoy digo con orgullo: soy mujer, feminista, hermana, abortera. Porque lo que yo quiero parir es un mundo nuevo donde el aborto sea legal, donde no nos maten más. Orgullo de empoderarme, hermanarme en nuestras revoluciones cotidianas.
Gracias cumpas por estar siendo, gracias por la lucha.
Este relato forma parte de la sección “Socorristas en red- Relatos de feministas que abortamos”, un emprendimiento conjunto de Comunicación para la Igualdad y Socorristas en Red para poner en palabras las prácticas del acompañamiento del aborto y el aborto mismo. Dicen las socorristas: Elegimos escribir, elegimos compartir esas escrituras a modo de gesto político, para hacer que las palabras sigan diciendo algo, para seguir aportando pensamientos y acciones que nos hagan más inteligibles y visibles las prácticas de abortar, para saber más y mejor acerca de cuál es la ley que instalan las mujeres cuando abortan… para insistir e insistir…”